Más de un centenar de personas desfiló por las calles de Etxauri el pasado fin de semana acompañando a Gerexipot a ritmo de gaitas y tamboril. Representaron el mito de Gerexipot (El Robacerezas) según el cual este legendario personaje engañó a los antiguos habitantes del Valle de Etxauri para envenenar sus famosos cerezos con un extraño aceite. Los habitantes del pueblo con la ayuda de brujos y elementos de la naturaleza se unen para dar caza a Gerexipot. El cortejo con Mari y Maju a la cabeza, acompañados de Erreñi, Bezeubaz y Aberatxuri (todos ellos personajes del mito del robacerezas) recorrió las calles de Etxauri al son del Zortziko de Etxauribar hasta llegar a la plaza del Ayuntamiento. Allí, representaron el mito y quemaron a Gerexipot en la hoguera.

El colectivo Etxauribar lanean se ha propuesto rescatar el carnaval del Valle de Etxauri. Desde hace dos años representan con gran realismo y una espectacular puesta en escena el mito de Gerexipot. El carnaval recupera algún personaje tradicional (ceniceros) y, a partir de ahí, se ha creado una historia “estrechamente ligada al entorno, esencia y forma de vida del valle. Plantas y árboles de porte humano (basaki), Makilariak, brujas... todo el trabajo se ha realizado a través de talleres y auzolanes. El espectáculo comenzó con la representación de Ángel Sagües (Atikus) dando vida al malvado Gerexipot, una especia de “robacerezas” que trae el mal al valle”. El cuento del carnaval ha sido narrado por Jokin Muñoz y maquetado por Iosu Rada. Se ha creado también un zortziko expresamente para el valle por el músico y dantzari Oskar Arizala.