Carta a mi padre
Hace poco Ana García me invitaba a acudir con ella a una carrera, unas primarias en Tudela para ser candidatos a la Alcaldía con el PSN. No necesitó más que invitarme a un café en el Diamante, y contarme su proyecto. Le dije que sí, y le acompañe en busca de al menos 20 avales que dieran a nuestra candidatura la posibilidad de ser votada por la agrupación del PSN en Tudela, eso seis días antes de que se cerrara el plazo. En ese tiempo conseguimos los veinte avales, el ultimo un cuarto de hora antes de que se cerrara el supuesto plazo, y si llegamos a tener un poco mas de tiempo, creo que hubiéramos estado cerca de los veintiséis avales de afiliados que no pertenecían a ninguna familia? Porque el PSN ahora es algo parecido a ver; siux, mohicanos, y arapahoes, no muchos mas, que ya tampoco son tantos. Vamos, que yo pensaba, inocente de mí, que iba a discutir con treinta como mi padre? (Papá, ni de lejos se parecen a ti, estabais hechos de otra pasta, sí, otra pasta que ya no se ve por ese partido), y me equivoqué.
Y en esto lo siento mas por mi padre que por mí. Yo acudí como independiente, porque creo que lo soy y porque nunca dejaré de serlo. Pero pensaba encontrar en ese lugar algo de? ¿aptitud? y más allá de los nombres propios salvables que en todo grupo humano los hay, lo que he visto y voy a relatar es la ineptitud general que hay en los que finalmente han ganado.
A día de hoy es un partido que ni sabe qué es, ni hacia dónde va. Eso sí, edulcorar con palabras vacías su destino, sale solo por inercia vocal.
Que María Chivite, de Cintruenigo, diga que mirará las bases y que contará con ellas, y a la primera agrupación que se creyó lo que decía y votó en consecuencia, la liquidan en un bochornoso comité de garantías que aun a día de hoy no sé que garantías defiende, si no las suyas propias. (Creo a día de hoy que era algo mas parecido a un comité de predicción de monzones).
Seguramente también las propias de María Chivite. ¿Con que rictus vas a explicar lo que te digan desde Madrid, si en Tudela haces lo mismo? ¿Qué garantía hay de que escucharás a las bases? Tu problema es que habéis convertido el PSN en una feria de familias indias, por no hablar de la gran familia de la UGT, que ha montado el pollo de la Policía Foral estos días y que no habéis encontrado una solución mejor que pedir la dimisión de su jefe, ¿por que vosotros lo habías nombrado? ¿Que la Policía defienda perseguir a los ladrones es motivo para pedir su dimisión? No se puede ser más Sagasta y Canovas juntos, en pleno siglo XXI.
Pero no seguiré redundando, ya saben, Ley Osasuna, y los millones para los sindicatos, que les faltaron segundos a los minutos para que las firmaran.
A día de hoy, imaginen un partido político en una descuidada ciudad del sur de Navarra, que no tiene un programa ni medianamente definido, en la actualidad no lo tienen ni empezado. Eso sí, siempre podrán comprar el programa de Fermín? Imaginen cuál es el calado intelectual, que antes de ponerse a trabajar por un proyecto ya se están imaginando lo siguiente: “Que no van a ganar, pero pactar es el momento”, y esto es válido en Tudela como en Pamplona.
Se me ocurre una primera idea. ¿Qué se va a pactar, si no se sabe muy bien qué es uno?
¿No es una tomadura de pelo por adelantado a los posibles votantes que van a depositar su confianza en ese partido? ¿No hay nadie en ese partido que ponga y defina encima de la mesa cuál es el correcto orden de causalidad?
No, no lo parece.
Uno se imagina que ante tanta ineptitud, pacten con quien menos preguntas les haga. Creo que ese espacio lo ocupa UPN en Tudela, Y lo mismo en Navarra “el de no preguntar” si todo sigue igual que siempre.
Por eso simplemente pactarán puestos, que en eso son especialistas. Ya saben, todos tan contentos como con ese laissez faire et laissez passer, le monde va de lui même.
Todo me recordó y me sentí como Alexis de Tocqueville cuando dijo a Gobineau: “Me paro aquí; permita, os lo ruego, que dejemos ahí esta discusión. Estamos separados por un espacio demasiado grande para que la discusión pueda ser fructífera. Hay un mundo intelectual entre vuestra doctrina y la mía”.
Gracias papá, por haberme educado en lo que soy, sé que lo tuyo te costó, pero no creo malo el resultado. Un beso. Otra vez será. Con otro PSN o sin él.
El autor es Juan Manuel Albericio