Sin pisar los pueblos desde la declaración del estado de alarma, voluntarias de Saray volvieron este sábado a la calle con su mercadillo solidario en Olazti, el pueblo de su presidenta, Marijose Oraa. Y es que su puesto rosa suele ser habitual en diferentes eventos que se organizan por toda Navarra, en torno a una docena al año, otra fuente de ingresos para avanzar en la investigación del cáncer de mama.
“A las mujeres que entran en la asociación se les regala una almohada en forma de corazón para apoyar el brazo que cose el grupo de manualidades. Con los retales hacen broches, llaveros y otros objetos que se ponen a la venta”, explicó Oraa. Al respecto, destacó que este grupo es muy activo. “Es un punto de encuentro que tiene vida propia, un espacio para crear y también para relacionarse”, observó.
Y es que la atención psicológica y social es uno de los pilares de Saray, una asociación que trabaja para ayudar y apoyar a las mujeres en su peregrinaje personal con el cáncer de mama, una realidad que viven cada año en Navarra en torno a 430 mujeres. Además de conocer a otras personas que están pasando o han pasado por lo mismo, organizan una agenda llena de actividades.
El puesto estuvo muy animado, con numerosos olaztiarras que se acercaron a comprar algo. Además, dos vecinas les regalaron coleteros y cintas. “Olazti se ha portado muy bien”, destacó Oraa