Larraga impulsa ‘Aldaxkak’ para preservar su patrimonio vitivinícola
Quieren recuperar saberes tradicionales del viverismo y la viticultura como respuesta a los retos climáticos y sociales del mundo rural
Larraga ha acogido este viernes la presentación de Aldaxkak, un proyecto que conecta patrimonio, innovación y cultura con el objetivo de adaptar la viticultura a los desafíos del presente y del futuro. Así, la iniciativa pone el foco en los conocimientos tradicionales vinculados al mundo rural y al cultivo de la vid como herramientas válidas y aplicables frente a problemáticas actuales como el cambio climático, la escasez de agua, la pérdida de biodiversidad o la sostenibilidad de los modelos productivos.
El proyecto se enmarca en el Programa Innova, impulsado por Fundación “la Caixa” y Fundación Caja Navarra, y parte de una premisa clara: los saberes heredados del ámbito rural no son vestigios del pasado, sino un patrimonio vivo con capacidad para ofrecer soluciones reales. Así lo subrayó Fernando Urra, representante de Fundación Caja Navarra, quien explicó que el programa busca apoyar “proyectos innovadores del ámbito cultural, social y rural que, a través de la innovación, generen una mejora social”. En este sentido, destacó que Aldaxkak ha sido reconocido dentro de la línea cultural por su enfoque en la recuperación del patrimonio inmaterial y su potencial transformador.
Aldaxkak se centra especialmente en Larraga, una localidad con una profunda vinculación histórica con la viticultura y, de manera singular, con la actividad viverística. El trabajo desarrollado por Vitis Navarra en la recuperación de material vegetal procedente de viñas viejas ha permitido crear un reservorio genético de gran valor, clave para seleccionar variedades más adaptadas a las nuevas condiciones climáticas.
Durante la presentación, Rafael García, de Vitis Navarra, puso en valor el peso histórico y social de esta actividad en el municipio. “Queríamos que quedara patente el antes, el ahora y el futuro de una actividad viverística tan especial como la de Larraga, que se da en muy pocos pueblos de España”, señaló. Rafael recordó que, pese a la industrialización del sector, “sigue siendo una actividad que da trabajo a muchas familias de Larraga y de la zona” y destacó su carácter manual y colectivo: “Es una actividad que nos vertebra a todos, incluso como sociedad”.
Vocación divulgativa
El proyecto está impulsado por una red de entidades que aportan miradas complementarias. Beatriz Gallego, representante de Labrit Patrimonio, explicó que el nombre Aldaxkak responde a una de las acepciones de la palabra, que significa “renuevo”. “Es exactamente lo que pretendemos con este proyecto: recuperar saberes y patrimonio vitivinícola y viverístico de Navarra para dar respuesta a problemas que ya se están planteando y que seguirán dándose en el futuro”, afirmó.
Beatriz destacó que Vitis Navarra constituye “el corazón del proyecto”, al aportar “una experiencia viverística basada en la tradición, pero también en la innovación”, y subrayó el papel de Labrit Patrimonio desde la antropología y la recuperación de la memoria oral. “Entendíamos que aquí había una veta muy clara de patrimonio inmaterial que debía recogerse y ponerse en valor”, explicó.
Uno de los ejes centrales de Aldaxkak es la recopilación de testimonios audiovisuales de personas vinculadas al viverismo y la viticultura, con el objetivo de documentar conocimientos tradicionales relacionados con valores como la diversidad, la eficiencia, el equilibrio y la sostenibilidad. “Buscamos confluir miradas que permitan entender el potencial de estos saberes tanto en el presente como en el futuro”, señaló Gallego.
Los contenidos se difundirán a través de un repositorio digital de acceso abierto, piezas audiovisuales para redes sociales y un cómic interactivo, concebido como una herramienta divulgativa y educativa. “Queremos utilizar lenguajes atractivos para llegar a nuevos públicos y contribuir a romper estereotipos sobre el mundo rural”, añadió la representante de Labrit.
Acción local y proyección futura
El proyecto incorpora también una dimensión de acción colectiva en el espacio público. Entre las iniciativas previstas se encuentra una plantación en auzolan en Larraga, prevista para la primavera, que dará lugar simbólicamente a un refugio climático mediante la creación de una zona de sombra con vides. “La idea es conectar patrimonio, sostenibilidad y comunidad desde lo local”, explicó Gallego.
Iniciado en septiembre de 2025 tras la concesión de la ayuda del Programa Innova, Aldaxkak concluirá en julio con la presentación de todos sus resultados, incluido un audiovisual que recogerá el proceso y la implicación de las personas participantes. Tal y como destacaron sus impulsores, el proyecto aspira a servir de inspiración para que iniciativas similares puedan surgir en otros ámbitos del sector primario, dentro y fuera de Navarra.