La localidad ribera va a llevar a cabo la primera fase de la mejora de la travesía, una iniciativa que lleva muchos años sobre la mesa y cuyo proyecto ya redactaron gracias al dinero de dos enmiendas nominativas. Al tratarse de una vía de una gran superficie, y cuyo arreglo completo costaría más de 8 millones de euros, el Ayuntamiento presentó al Plan de Inversiones Locales la adecuación de una parte y, tal y como apunta el alcalde, Juan Carlos Castillo, tras quedar en reserva en la anterior convocatoria, ahora les han concedido una importante subvención.

El Consistorio, recalca, presentó un proyecto por valor de 833.000 euros y les van a sufragar en torno al 70% entre la Administración Local, que vía PIL pondrá unos 335.000 euros, y Obras Públicas que, aunque la cifra aún está sin confirmar, podrían ser unos 317.000 euros. De esta forma, el Ayuntamiento abonaría unos 180.000 euros.

De abajo a arriba

La ejecución, que podrá ser este año, mediante modificación presupuestaria, o en 2027, va a afectar al tramo que va desde el puente de entrada por Tafalla y Marcilla, hasta la calle Río, que es donde han actuado ahora para frenar las riadas. “Vamos a ir de abajo a arriba. A nivel general las redes de pluviales, así como las fecales, son las que peor están; algo menos las de abastecimiento, pero hay una verdadera necesidad. De hecho, ha habido problemas de filtraciones y fugas que han afectado a la cimentación de algunos inmuebles y al pavimento, teniendo en cuenta, además, que es un vial que soporta mucho tráfico rodado”.

Castillo, que agradece la ayuda del Gobierno de Navarra, “cuyos representantes han estado aquí y han visto ‘in situ’ la necesidad y urgencia”, también desvela que la idea es ir haciendo el resto de la travesía poco a poco con financiación externa y, después, sentarse a hablar con Obras Públicas sobre la competencia de dicha carretera

Obras en la calle Río

La localidad actuó este pasado año también en la calle Río, vial que da justo a la travesía y en el que invirtieron 507.000 euros de los que el Consistorio recibió el cien por cien de dicha cuantía sin IVA, es decir, unos 419.000 euros, procedentes de los fondos Next Generation que consiguieron a través del área de Medio Ambiente del Gobierno de Navarra.

La actuación, centrada en las redes de pluviales que cruzan el parque que discurre junto al río y al que van a parar dichas conexiones, se clausuraron, y cerraron la compuerta que había para hacer una nueva más abajo con un bombeo mucho más potente. El proyecto incluyó, además, una estación de bombeo de aguas pluviales que cuenta con tres equipos que aportan un caudal de 630 litros por segundo. El objetivo, recordaba el primer edil, “es evitar que el agua se filtre por las redes que no estaban en buen estado, ya que hay que recordar que esta es la primera calle que se inunda y, por otro lado, y en caso de saturación, tener mayor capacidad para evacuar”.