Un dispositivo contra atragantamientos made in Sangüesa
Germán Sánchez presenta Yarnasa, dispositivo médico automático frente a emergencias cuando la víctima está sola o no se pueden aplicar los protocolos
Un atragantamiento no siempre permite reaccionar. A veces la persona está sola; otras, las maniobras habituales no pueden aplicarse o no resultan eficaces. En esos segundos críticos nació Yarnasa, un dispositivo médico automático y autoaplicable desarrollado en Sangüesa que busca ofrecer una oportunidad cuando los protocolos fallan o no llegan a tiempo.
El dispositivo está pensado para actuar en casos de obstrucción total de las vías respiratorias, incluso cuando la propia víctima es la única que puede intervenir. El proyecto se encuentra en fase experimental y su equipo trabaja para obtener el marcado CE, requisito imprescindible para su comercialización en la Unión Europea. Si los plazos avanzan según lo previsto, confían en que pueda llegar al mercado a mediados de 2027. La necesidad de una herramienta así es significativa. En España, el atragantamiento es la tercera causa de muerte no natural, con más de 3.500 fallecimientos al año. Son accidentes silenciosos, muchos domésticos, que ocurren en cuestión de segundos y que afectan especialmente a personas mayores de 65 años y a niños pequeños.
La historia de Yarnasa no nace en un laboratorio, sino en un momento cotidiano. Durante una comida familiar, el hermano mayor de Germán Sánchez Martín, fundador y CEO de Opportunity Health, sufrió una obstrucción total de las vías respiratorias y dejó de respirar. Su padre, con conocimientos de primeros auxilios, reaccionó con rapidez y logró salvarle la vida. El episodio terminó bien, pero dejó una pregunta difícil de apartar. “¿Y si mi hermano hubiera estado solo?”, reflexiona. “Estoy convencido de que no lo habría contado”.
Aquel pensamiento se convirtió en motor. Sánchez Martín comenzó entonces a investigar qué soluciones existían para ayudar a una persona que sufre un atragantamiento grave cuando no hay nadie cerca o cuando las maniobras habituales no pueden realizarse. Descubrió que los dispositivos disponibles requerían siempre la intervención de otra persona y que ninguno estaba diseñado para ser utilizado por la propia víctima.
Esa carencia fue la chispa del proyecto. Junto a un equipo multidisciplinar dentro de Opportunity Health, con sede en Sangüesa, decidió diseñar una alternativa pensada para esos escenarios en los que no hay manos alrededor o en los que los protocolos no resultan eficaces. Así nació Yarnasa, una palabra en euskera que significa “ya respira”, un nombre breve y directo que resume su propósito.
Yarnasa no pretende sustituir la formación en primeros auxilios ni la maniobra de Heimlich, sino ofrecer una herramienta complementaria cuando estas no pueden aplicarse o no funcionan. El dispositivo está concebido para estar presente en entornos cotidianos donde el riesgo existe: hogares, restaurantes, residencias de mayores, centros educativos o espacios públicos.
Su funcionamiento está diseñado para ser rápido e intuitivo. La persona que sufre el atragantamiento solo tiene que colocarse la mascarilla y accionar un pulsador. El sistema funciona mediante un cartucho de CO₂ que libera el gas a presión a través de un eyector de vacío multietapa. Por efecto Venturi, se genera una presión negativa controlada y un caudal suficiente para ayudar a desobstruir las vías aéreas sin dañarlas.
El camino hasta su llegada al mercado es largo y exigente. La obtención del marcado CE implica ensayos, validaciones, controles de seguridad y pruebas que garanticen que el dispositivo cumple con los estándares europeos. El equipo continúa trabajando en el perfeccionamiento del diseño, la mejora del prototipo y el avance de todos los pasos regulatorios necesarios para que Yarnasa pueda convertirse en una herramienta disponible en situaciones reales de emergencia.
Proyección internacional
De forma paralela, Opportunity Health ha ido reforzando su posicionamiento internacional. Tras ser destacada por Navarra Health Cluster como una de las apuestas más disruptivas del ámbito sanitario, la compañía ha participado en algunos de los principales ecosistemas de innovación en salud y deep tech a nivel internacional.
En Riad (Arabia Saudí), obtuvo el segundo premio del Saudi Biotechnology Venture Readiness Accelerator, un programa que reunió a 92 startups de 22 países. Posteriormente, participó en WHX Dubai (World Health Expo), uno de los mayores encuentros mundiales del sector sanitario, y fue seleccionada para la MedTech World Middle East Startup Pitch Competition, reservada a startups medtech de alto potencial. Además, el proyecto fue nominado a los MedTech World Awards 2026 – Middle East en la categoría Best Patient Impact of the Year, un reconocimiento que pone el foco en soluciones con impacto directo y medible en la vida de las personas.
Un recorrido internacional para un proyecto que Germán lidera desde Sangüesa. “Con Yarnasa buscamos aportar seguridad y autonomía, ofrecer una respuesta fiable, con precisión y presión controlada”, explica. Yarnasa nace del miedo, pero también de la esperanza. La de que, cuando el aire falte y no haya ayuda disponible, exista una oportunidad más.