El consejero de Educación, Carlos Gimeno, ha confirmado este martes la reducción de 14 aulas en centros concertados de Navarra con el objetivo de blindar la educación pública (que también reducirá 19 grupos), especialmente afectada por el drástico descenso de la natalidad de los últimos años.
Gimeno ha comparecido en rueda de prensa acompañado del director general de Educación, Gil Sevillano, para explicar los detalles de la renovación de los conciertos del segundo ciclo de Educación Infantil para el periodo 2026-2027 a 2029-2030.
Según ha expuesto el consejero, el próximo curso los centros concertados perderán en el segundo ciclo de Infantil 14 aulas, pasando de los 290 grupos actuales a 276.
Educación ha tomado esta decisión después de que la caída de la natalidad en la Comunidad Foral haya propiciado a su vez una reducción del alumnado en educación infantil, que se ha sufrido más en la enseñanza pública que en la concertada, generando una desigualdad entre ambos modelos.
Si se toma como referencia el curso 2014-2015, los centros educativos públicos de Navarra han perdido en conjunto 54 grupos de alumnado de 3, 4 y 5 años hasta la actualidad.
Sin embargo, en el mismo periodo, los centros privados concertados apenas han notado el descenso: en el curso 2014-2015 dispusieron de un total de 298 aulas concertadas y en el presente curso cuentan con 290 unidades, es decir, solo 8 grupos menos.
Otro dato de la dispar afección del descenso de natalidad lo demuestra el hecho de que la escuela pública ha perdido 44 grupos desde la anterior renovación de conciertos de Infantil realizada en 2018/2019 (ha pasado de 671 a 627) mientras la escuela concertada solo ha reducido 6 grupos en este periodo (de 296 conciertos a 290). Una reducción de grupos en la educación pública que hubiera sido mucho mayor si el Departamento de Educación no hubiera aplicado las bajadas de ratios introducidas desde el curso 2022/2023 hasta la actualidad en centros con alumnado vulnerable y que han permitido la creación de 31 nuevos grupos.
Para explicar la renovación llevada a cabo y los criterios técnicos que han ordenado el proceso han comparecido hoy públicamente el consejero de Educación, Carlos Gimeno, y el director general de Educación y Formación Profesional, Gil Sevillano.
Los responsables del Departamento de Educación han dado a conocer que ya se ha remitido a los centros educativos privados concertados de Navarra la Resolución 26/2026 por la que se resuelve el procedimiento de renovación del concierto educativo de las unidades de segundo ciclo de Educación Infantil y Bachillerato, en los centros educativos de la Comunidad Foral de Navarra, a partir del curso académico 2026/2027.
Descenso de 700 solicitudes
El consejero Gimeno ha resaltado que el último proceso de admisión de niñas y niños de 3 años para el próximo curso ha confirmado un drástico descenso de 700 solicitudes con respecto al curso 2022/2023, en el que se renovaron por última vez estos conciertos. Si en el curso 2014/2015 hubo 20.060 estudiantes de 3, 4 y 5 años en Navarra, en el presente curso son apenas 15.751, lo que supone una reducción del 21% con respecto al 2014/2015. En la escuela pública se ha perdido el 22% del alumnado desde 2014 (de 12.676 a 9.866 estudiantes) mientras que en la concertada se ha reducido en un 20% (de 7.384 a 5.885). Sin embargo, esa similar disminución no ha tenido hasta ahora una reducción proporcional de grupos entre ambas redes. La concertada ha perdido un 3% de sus unidades concertadas desde el 2014/2015 mientras que la pública ha perdido un 8% de sus grupos. Frente al impacto inmediato que el descenso de natalidad va provocando en la educación pública, aplicada año tras año, la red de centros concertados dispone de una protección jurídica que les blinda los conciertos durante periodos de cuatro años, manteniendo la financiación pública de las aulas concertadas en ese periodo, al margen de la reducción de solicitudes de admisión que se pueda producir. Esa bajada comenzó a notarse paulatinamente años atrás, pero ha crecido vertiginosamente en los últimos cursos y Educación ha tenido que afrontar ahora la renovación articulando criterios técnicos para afrontar proporcionadamente el descenso de escolares en ambas redes.
Para revertir este constatable retroceso de la educación pública derivado del desigual procedimiento de mantenimiento y eliminación de aulas entre ambas redes, Carlos Gimeno ha resaltado que Educación diseñó tres criterios técnicos que han conjugado el respeto a la libre elección de centro de las familias navarras con las disponibilidades presupuestarias y la programación de la oferta educativa, de conformidad con lo establecido en los artículos 15.2 y 109 de la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación. La citada programación de la oferta educativa tiene como finalidad satisfacer las necesidades de escolarización, contando para ello con los centros públicos y privados concertados, de acuerdo con el principio de economía y eficiencia en el uso de los recursos públicos. En ese sentido, los responsables de Educación han puesto de manifiesto que el gasto público se debe ir ajustando a las nuevas demandas educativas y sociales que se producen, por ejemplo, en el fuerte aumento de la Formación Profesional, la gratuidad del ciclo 0-3 o en la atención a las personas mayores, sector al que el Ejecutivo ha destinado más de 8,6 millones para la construcción o reforma de 32 centros de día con 500 nuevas plazas.
Conciertos en la red privada: un 7% menos
Según ha dado a conocer Gimeno, la aplicación de estos criterios ha conducido a la denegación de 14 solicitudes de renovación de conciertos y a la renovación de un total de 274 grupos en la red privada concertada. Esta decisión supone una reducción del 7% del número de conciertos en la red privada con respecto a los que tenía en el curso 2014/2015. La reducción en la pública supondrá un 9% para el mismo periodo. Una reducción de unidades proporcional en ambas redes.
Han sido tres los criterios establecidos para proceder a renovar una unidad concertada en la enseñanza privada. El primero, que el grupo cuente al menos con un número mínimo de alumnado no inferior a la ratio media de esa etapa educativa de la zona geográfica en la que se encuentre el centro (17 alumnos/as en Pamplona y comarca y 15 en el resto de Navarra). El consejero ha resaltado la flexibilidad aplicada, ya que se ha adecuado la exigencia a las ratios medias del presente curso y no a las máximas.
Un segundo criterio ha sido el de no concertar unidades sin demanda suficiente y un tercer criterio, el de evitar una oferta sobredimensionada de plazas. Este último criterio implica, por ejemplo, que solicitudes en centros privados puedan ser derivadas a centros públicos con plazas vacantes, garantizando el equilibrio del sistema.
A tenor de la aplicación estricta de estos criterios, el número de unidades de los centros concertados que hubieran perdido el concierto sería mucho mayor. Sin embargo, Educación ha aplicado un criterio de excepcionalidad previsto en el Decreto Foral 416/1992, permitiendo renovar unidades con alumnado vulnerable o en centros con oferta lingüística única, así como garantizar plazas para la matrícula sobrevenida.
El consejero Gimeno ha sido contundente al señalar que el proceso “no supone ningún ataque a la educación concertada ni vulnera el derecho de las familias a la libre elección de centro”.
La comisión de conciertos aprobó la propuesta el pasado 26 de marzo, con representación de la Administración, patronales y sindicatos.
Reducción de ratios
Además, el consejero ha recordado que esta decisión se enmarca en el Acuerdo Programático de 2023 del Gobierno de Navarra, que contempla no aumentar unidades concertadas y reducirlas si no existe demanda suficiente.
No obstante, ha subrayado que la política educativa ante la bajada demográfica busca también mejorar la calidad de la enseñanza, la equidad educativa y la inversión en educación.
En este contexto, se enmarca también el debate sobre la reducción de ratios, medida popular pero no siempre eficiente según los expertos, aunque ya aplicada desde el curso 2022/2023 en centros con alumnado vulnerable.
Finalmente, Gimeno ha destacado el apoyo económico a la concertada, cuyo presupuesto ha pasado de 132,5 millones en 2019 a 175,8 millones en 2025, un aumento del 32,7%. Además, se han incorporado mejoras como la analogía retributiva para el profesorado y un incremento adicional de 3,87 millones de euros para garantizarla en los próximos cursos.
Por último, el Departamento ha señalado que, según el Instituto Navarro de Estadística, la bajada de natalidad podría moderarse en el futuro por el flujo migratorio, aunque los datos recientes apuntan a que el descenso continuará en los próximos años.