Más de 400 niños y niñas de los colegios de Tudela participaron en el acto central de la Semana de Acción Mundial por la Educación (SAME), celebrado en el polideportivo Ciudad de Tudela. Al acto asistió el alcalde de Tudela, Alejandro Toquero, acompañado de varios concejales. Este año, la Campaña Mundial por la Educación (CME) en España ha puesto el foco en la educación digital en situaciones de emergencia como prioridad principal.
En el evento, el alumnado de los centros Monte San Julián, Griseras, Argia Ikastola, Elvira España, La Anunciata, Compañía de María y San Juan de Jerusalén de Cabanillas mostró diferentes paneles sobre la situación digital en los distintos continentes del mundo.
Asimismo, un representante de cada centro dio lectura al manifiesto, que recordó “lo importante que es la educación digital en situaciones de emergencia para que todos los niños y niñas puedan seguir aprendiendo, aunque no puedan asistir a la escuela”.
Educación inclusiva
La Semana de Acción Mundial por la Educación (SAME) es una de las actividades más destacadas de la Campaña Mundial por la Educación, una coalición internacional que defiende el derecho a la educación de todas las personas. Esta iniciativa se enmarca en el Objetivo de Desarrollo Sostenible 4 (ODS 4): garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad para todas las personas en todo el mundo.
En la actualidad, más de 75 millones de niñas y niños han visto interrumpida su educación a causa de conflictos, desastres naturales y otras crisis humanitarias, y 234 millones han perdido el acceso a una educación de calidad. Estas emergencias no solo vulneran su derecho a aprender, sino que también amenazan su futuro y el desarrollo de sus comunidades. Como cada año, la Campaña Mundial por la Educación celebra el acto central de la SAME, un encuentro en el que la comunidad educativa y la ciudadanía se unen para compartir y exponer los trabajos realizados durante el curso, así como para impulsar la movilización social y la incidencia política.
Se estima que en el mundo hay 234 millones de niñas, niños y adolescentes que sufren las consecuencias de conflictos bélicos, el cambio climático, los desplazamientos forzosos y las crisis prolongadas, lo que conlleva una vulneración de su derecho a la educación. Ante estas situaciones de emergencia, en las que se produce la destrucción o el cierre de escuelas, la digitalización de la educación surge como una oportunidad y, al mismo tiempo, un reto, con un impacto potencialmente positivo en el proceso de aprendizaje y desarrollo del alumnado.
En el acto, el alcalde subrayó la importancia de que la Educación no se vea condicionada por situaciones imponderables, por muy extraordinarias que sean. “Parece evidente que el gran reto en la actualidad no es tanto disponer de tecnologías digitales para educar en situaciones de emergencia como estar preparados para hacerlo de forma exitosa, reduciendo, por un lado, la brecha digital y, por otro, trabajando en programas de adaptación permanente de contenidos digitales, formación continuada del profesorado e iniciativas para garantizar la financiación de una educación online que permita la disponibilidad para el 100 % del alumnado”.