En la antigüedad ya se alababan sus propiedades gastronómicas y terapéuticas y se hablaba de él como un “manjar de dioses” y un alimento digno de “comida de faraones”. Es uno de los productos emblemáticos de La Ribera del Ebro que cultivan 176 municipios de Navarra y para homenajearlo, la localidad de Dicastillo, situada en la merindad de Estella, dedica un día al año a esta deliciosa verdura, en lo que se conoce como la Feria del Espárrago de Navarra.
Aunque la comunidad ha estado bajo aviso amarillo por lluvias y tormentas durante todo el domingo, las ganas de saborear el espárrago navarro han podido con los contratiempos meteorológicos y alrededor de 2.000 personas han acudido a disfrutar de los festejos. De hecho, los 400 kilos de espárrago de los que se disponía para las degustaciones han durado menos de una hora.
La cata ha comenzado en torno a las 12 del mediodía y “aunque pensábamos que tendríamos que llevarnos el espárrago a casa en tuppers”, reconoce Maribi Benito, concejala, lo cierto es que para las 13.00 horas, las raciones ya se habían agotado.
La jornada gastronómica ha arrancado a las 10 de la mañana con apertura de los mercados de productos locales, en la Plaza del Rebote. Las celebraciones han continuado con la proclamación, a las 11.45 horas, de Pedro José Expósito Galdeano y AdriánAdán Expósito como ganadores del mejor espárrago de Navarra y el mejor de Dicastillo, respectivamente.
El anuncio ha dado paso a la degustación, en la Plaza de los Fueros, del espárrago fresco de Dicastillo, un producto de calidad excepcional que se cultiva en las fincas del municipio y que se sirvió en raciones de tres ejemplares aliñados con aceite de oliva del Trujal Mendia, originario de Arróniz.
Turno del vino y el patxaran
La feria ha culminado con una ruta por varias bodegas donde los visitantes y la población local han tenido la oportunidad de catar de tres a cinco copas de vino de la localidad –en función de si se adquirieron bonos de seis o diez euros– en cinco de las 40 bodegas particulares que se pueden encontrar en la villa. Estas fueron: la bodega de Máximo Abete, la de Emilio Valerio, la del Palacio de la Vega Berezko, la de Valdelares y la de Aseguinolaza y Leunda. Los asistentes también disfrutaron del patxaran Berezko y Zoco, que se producen en la destilería del municipio.