Olite Erriberri reabre como Centro Cívico el antiguo local de jubilados
Tras una reforma de más de 30.000 euros, el espacio cuenta ahora con una sala multiusos independiente del bar
El antiguo local de la Asociación de Jubilados de Olite Erriberri ha iniciado una nueva etapa convertido en Centro Cívico tras una reforma impulsada por el Ayuntamiento y financiada mediante una enmienda nominativa de 30.000 euros. La inauguración oficial tuvo lugar el domingo 24 de mayo, aunque el espacio permanece abierto desde el pasado día 9.
La actuación ha permitido reorganizar un local que hasta ahora funcionaba como una única sala con el bar integrado y que, según explicaron tanto desde la asociación como desde el Consistorio, había ido perdiendo actividad con el paso de los años. Así pues, la reforma ha dividido el espacio en dos zonas diferenciadas: por un lado el bar, y por otro una sala multiusos destinada a talleres, reuniones, ensayos y actividades de asociaciones y colectivos del municipio.
Mari Carmen Ochoa, presidenta de la Asociación de Jubilados de Olite Erriberri, explicó que la entidad lleva más de dos décadas organizando actividades dirigidas principalmente a las personas mayores del municipio y recordó que el local tuvo años de gran actividad social, “especialmente en una época en la que muchas personas acudían allí para pasar la tarde viendo deportes o compartiendo tiempo de ocio”. Sin embargo, aseguró que los cambios en los hábitos sociales y el impacto de la pandemia provocaron un descenso progresivo de usuarios. “El covid fue ya la puntilla”.
También señaló que el mantenimiento del bar suponía una dificultad añadida para la asociación. Según explicó, el espacio resultaba cada vez menos viable ya que el uso habitual había quedado reducido a pequeños grupos de personas jugando a las cartas y el coste de mantener abierto el servicio era elevado.
A esa situación se sumaba otro problema: la falta de espacios disponibles en Olite Erriberri para que asociaciones y colectivos puedan desarrollar sus actividades. “Olite no tiene espacios suficientes para hacer actividades y, en cambio, este lugar estaba muerto de risa”, afirmaba Mari Carmen Ochoa, quien defendió la necesidad de recuperar el local y darle un uso más amplio y abierto al conjunto del municipio.
La reforma
En la misma línea se expresó la concejala de Servicios Sociales, Mari Carmen Real, quien explicó que el Ayuntamiento decidió impulsar la reforma tras escuchar las demandas del club de jubilados y detectar la infrautilización del espacio.
Las obras han consistido principalmente en la instalación de un tabique móvil para separar físicamente el bar de la nueva sala polivalente. Además, se ha abierto una nueva puerta directa a la calle para mejorar la accesibilidad y facilitar también el servicio de terraza del bar. La actuación se ha completado con la renovación de la instalación eléctrica, la mejora del sistema de extracción de la cocina, la colocación de aire acondicionado y trabajos de pintura y adecuación interior.
Uno de los aspectos destacados por el Ayuntamiento es que el nuevo Centro Cívico ha sido catalogado como “espacio frío oficial”, de manera que podrá utilizarse como refugio climático durante episodios de altas temperaturas y “cualquier persona que lo necesite podrá acudir al lugar durante las olas de calor”.
El nuevo espacio funcionará de manera similar a las salas de la Casa de Cultura. Las asociaciones y colectivos interesados podrán solicitar su uso a través del Ayuntamiento para realizar talleres, reuniones o ensayos. Mientras no existan reservas, el acceso permanecerá abierto a la ciudadanía y el espacio seguirá acogiendo algunas de las actividades habituales de las personas jubiladas, como partidas de cartas o el bingo semanal de los viernes.
Por su parte, el bar continuará funcionando como un servicio complementario del Centro Cívico. Abre de martes a domingo desde las 11.00 horas y ofrece comidas, cenas, bocadillos, raciones, platos combinados y pintxos.
Desde el Ayuntamiento destacan que el objetivo de la reforma ha sido transformar un espacio asociado históricamente al club de jubilados en un lugar abierto a toda la población. “Queremos que no se vea solo como un sitio de jubilados, sino como un lugar más de Olite Erriberri en el que poder pasar una tarde entretenida”.