La puesta en marcha definitiva del Palacio de Arce se está haciendo de rogar. El Gobierno de Navarra, gestor del espacio, ha decidido aplazar nuevamente la entrada en funcionamiento de los servicios previstos del bar-restaurante, después de que persistan las incidencias técnicas en las instalaciones de abastecimiento y saneamiento que dan servicio tanto al edificio principal como a la cercana Casa del Ermitaño.
Tras el fin de obra en 2024 y tras la adjudicación en junio de 2025 a una empresa hostelera, lo esperable era que el espacio se mantuviera abierto. Sin embargo, con esta decisión, se vuelve a incumplir el calendario previsto para el desarrollo de la gestión integral del Palacio y su entorno, un proyecto llamado a convertirse en uno de los principales focos de atracción turística y social del entorno del embalse de Nagore. Aunque el Palacio puede utilizarse actualmente para actividades puntuales y eventos, la apertura estable del servicio de hostelería continúa bloqueada por cuestiones técnicas.
Según explica el Ejecutivo foral, las incidencias detectadas en la red de agua han obligado a revisar la planificación prevista y a condicionar cualquier avance a la completa adecuación de las instalaciones. Con este objetivo, se ha encargado una asistencia técnica especializada que analizará el funcionamiento de los sistemas actuales, identificará el origen de los problemas y propondrá las actuaciones necesarias para garantizar un servicio adecuado.
Paralelamente, también ha iniciado los trámites para ejecutar una solución de carácter estructural mediante la conexión de las redes de abastecimiento y saneamiento entre Nagore y el entorno del Palacio de Arce. El proyecto, de 280.000 euros de presupuesto y actualmente en fase administrativa, pretende dotar al complejo de unas infraestructuras definitivas que permitan asegurar su funcionamiento a largo plazo.
DEJADEZ
El nuevo retraso supone un revés para una infraestructura esperada por toda la población del valle de Arce, ya que el Palacio de Arce fue concebido como una apuesta por dinamizar una zona tan despoblada y ofrecer nuevos servicios a visitantes y a sus vecinos y vecinas. De ahí que, ante esta situación, el alcalde del valle de Arce, Javier Díez Huguet, haya convocado de urgencia para el próximo viernes una reunión de la Mesa de Nagore, con el objetivo de analizar la situación y reclamar una mayor coordinación entre las administraciones implicadas. Según señala, este órgano no se reúne desde marzo del año pasado. “Estamos encantados de colaborar y aportar soluciones, pero necesitamos conocer los proyectos que se quieren ejecutar y participar en las decisiones. Nos sentimos desplazados y con bastante cabreo”, manifiesta.
En este sentido, mostró su preocupación por la propuesta del Gobierno de contratar una nueva asistencia técnica y recordó la existencia de un proyecto elaborado por la Confederación Hidrográfica del Ebro que, además de resolver el suministro de agua y el saneamiento, contempla mejorar la conexión peatonal accesible entre el pueblo y el Palacio mediante diversas actuaciones. “No entendemos que ahora se proponga solamente mejorar la conducción del agua cuando ya hay un proyecto que contempla eso, además de la comunicación de aguas sucias y limpias y de aseo, impermeabilización, una zona de huertas para Nagore, etc. No nos oponemos a depurar el agua y solucionar los problemas, pero con garantías de que se termine todo lo que estaba previsto”, reconoce el alcalde.
“Es una dejadez porque son cuestiones que un técnico práctico sobre el terreno podría solucionar con rapidez”
FÁCIL SOLUCIÓN
Respecto a las dificultades que han impedido la apertura del bar-restaurante, Javier considera que gran parte de los problemas responden a cuestiones técnicas relativamente sencillas que podrían haberse resuelto antes con un seguimiento continuado. Entre ellas cita la falta de adecuación de la temperatura del agua sanitaria a la normativa vigente. Un aspecto que, según indica, podría solucionarse reprogramando el sistema de aerotermia instalado.
También se refiere a los problemas de presión de las bombas en la red de abastecimiento, provocados por acumulación de residuos en el depósito y en los grifos, circunstancia que “se podría resolver con una limpieza”. Asimismo, apunta, él mismo se ha prestado a realizar un seguimiento de los depósitos de agua, después de que se hayan registrado vaciados sin una explicación clara. “Todo esto muestra una clara dejadez por parte del Gobierno porque son cuestiones que un técnico práctico sobre el terreno podría solucionar con rapidez. Se podría haber resuelto hace dos años con mucha menos dedicación que la que ahora requiere”, lamenta el alcalde.