Baserriberri busca consolidarse como polo formativo transfronterizo
La clausura del proyecto reúne en San Juan de Luz a responsables de Navarra, Euskadi y Nueva Aquitania
Representantes institucionales de Euskadi, Navarra y la Región de Nueva Aquitania coincidieron el pasado jueves en la necesidad de profundizar en la creación de un polo transfronterizo de formación que dé continuidad a la experiencia pionera desarrollada por el proyecto Baserriberri. La propuesta fue planteada durante la clausura oficial del programa y el estreno del documentalBaserriberri, egurrak ez du mugarik, celebrados en el cine Le Sélect de San Juan de Luz.
Tres territorios
El acto reunió a autoridades de los tres territorios implicados, así como a alumnado, docentes y entidades colaboradoras que han participado en esta iniciativa de formación en carpintería y construcción tradicional. La jornada sirvió para hacer balance de un proyecto que ha permitido capacitar a personas desempleadas mediante un modelo de cooperación transfronteriza y multilingüe.
Uno de los momentos más destacados fue la mesa redonda institucional titulada Baserriberri, ¿hacia un Polo de Formación Transfronteriza?, en la que los participantes defendieron la necesidad de consolidar este modelo de aprendizaje y formación profesional. En este sentido, el consejero regional de Nueva Aquitania, Andde Sainte Marie, planteó la posibilidad de convertir Baserriberri en una estructura permanente de cooperación formativa entre ambos lados de la frontera.
La clausura
Durante la clausura, la vicepresidenta del Gobierno de Navarra, Ana Ollo Uhalde, subrayó el valor estratégico de este tipo de iniciativas para el desarrollo de los territorios fronterizos. “Baserriberri se enmarca y encarna toda la apuesta que desde el Gobierno de Navarra estamos haciendo por la cooperación transfronteriza. Una línea estratégica en la que instituciones y sociedad civil no debemos dar ni un paso atrás”, afirmó.
Ollo destacó además la capacidad del proyecto para transformar la frontera en un espacio de oportunidades compartidas. “Habéis sabido convertir la frontera en una fuente de oportunidades. Habéis sabido interpretar la muga como un motivo de unión de voluntades e intereses en lugar de un motivo de separación”, señaló. La vicepresidenta defendió asimismo que “estamos obligados a cooperar. Nuestra situación geográfica nos lo exige. No solo por razones económicas, sino por razones sociales”, y expresó su deseo de que Baserriberri “sea el germen de otras posibles líneas de colaboración”.
Por su parte, la consejera de Educación del Gobierno Vasco, Begoña Pedrosa, destacó que el proyecto demuestra que la cooperación entre Euskadi, Navarra y Nueva Aquitania puede traducirse en oportunidades reales para la juventud, al tiempo que contribuye a preservar oficios tradicionales y generar nuevas posibilidades de formación y empleo.
La directora de la Fundación Peio Martikorena, Isabel Elizalde, agradeció la implicación de todas las entidades participantes y puso en valor el impacto alcanzado por el proyecto, que incluso ha sido presentado en Estrasburgo como ejemplo de cooperación transfronteriza de éxito.
“Hemos enseñado un camino, mediante alianzas. Hemos encontrado obstáculos, pero hemos sabido superarlos. Hemos conseguido lo que queríamos. Ha sido maravilloso. Pero ahora nos toca evaluar y analizar lo aprendido, y estudiar cómo podemos seguir adelante. Para la Fundación Peio Martikorena es un día muy importante, y creemos profundamente en este tipo de proyectos. Creemos que son necesarios en nuestro entorno, en la muga. Somos gentes de la muga, y creemos que esa muga tiene mucho potencial”, concluyó.
Programa pionero
Baserriberri ha capacitado a 12 personas desempleadas —de las que nueve han obtenido una titulación certificada— en técnicas tradicionales de carpintería aplicables a la renovación de edificios rurales. Todo ello, a través de un modelo de coenseñanza en el que profesores de los Compagnons du Tour de France (Anglet) y de los centros públicos de Formación Profesional Donibane (Navarra),Easo Politeknikoa y Bidasoa (Euskadi) han unido fuerzas para salvaguardar el patrimonio arquitectónico vernáculo.
Impulsado por la fundación Peio Martikorena, este éxito se apoya en la implicación institucional que asocia a entidades de la Comunidad Foral de Navarra (Departamento de Educación, Servicio Navarro de Empleo), la Comunidad Autónoma Vasca (Departamento de Educación, Oarsoaldea) y la Región Nouvelle Aquitaine (Compagnons d'Anglet, Mission Locale Pays Basque).
La jornada concluyó con un acto cargado de simbolismo: todos los representantes de los agentes e instituciones que han participado en el proyecto recibieron un recordatorio artesanal, una pieza de madera grabada proveniente de las vigas originales del caserío Tomasenea, el edificio que ha servido de escuela taller y símbolo de este renacimiento artesanal.
