Las Apymas de Tudela exigen a Educación "medidas urgentes" ante las altas temperaturas en las aulas
Los cuatro colegios públicos de Infantil y Primaria de la localidad, respaldadas por las direcciones y la Asociación Española de Educación Ambiental presentan una petición formal ante el Ejecutivo
Las cuatro asociaciones de los colegios públicos de Infantil y Primaria de Tudela (Griseras, Monte San Julián, Huertas Mayores y Elvira España), respaldadas por las direcciones y la Asociación Española de Educación Ambiental, han registrado una solicitud formal ante el Gobierno de Navarra en la que denuncian que se incumplen sistemáticamente los límites legales de salud laboral y que las infraestructuras actuales provocan un "efecto invernadero" insostenible para el alumnado y piden cambios urgentes.
Las Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos de todos los centros de Infantil y Primaria han registrado una instancia conjunta ante el departamento de Educación del Gobierno de Navarra en la que, respaldados unánimemente por las direcciones de los propios centros y por la Asociación Española de Educación Ambiental, se solicita la elaboración e implementación urgente de un Plan Integral de Adaptación Climática para la escuela pública.
Las familias denuncian que, coincidiendo con el tramo final del curso en junio y el inicio en septiembre, las aulas de Tudela superan de forma continuada los 30 grados de temperatura interior. “Esta situación afecta directamente al bienestar físico de los menores y del personal docente, provocando casos de deshidratación, mareos, dolores de cabeza, letargo y problemas de convivencia derivados del estrés térmico, especialmente preocupantes en el alumnado de Educación Infantil desde los 3 años de edad”, señalan.
Incumplimiento legal y datos climáticos
La solicitud recuerda que la ley que regula las disposiciones mínimas de seguridad y salud en los lugares de trabajo, establece que la temperatura en espacios cerrados donde se realicen trabajos sedentarios (como las aulas escolares) debe estar comprendida estrictamente entre los 17 y los 27 grados, unos límites legales que, según exponen las Apymas, “se incumplen sistemáticamente durante semanas completas del calendario escolar”.
Para fundamentar la queja, las asociaciones han aportado datos oficiales de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) y de Meteo Navarra que demuestran una tendencia al alza irreversible en las temperaturas de los meses de mayo y junio en la última década, con anomalías térmicas que han llegado a superar los 3.6 grados por encima de la media histórica y jornadas con temperaturas exteriores de hasta 35 grados a la sombra en la zona.
El documento señala que las infraestructuras educativas, muchas de ellas antiguas, fueron diseñadas bajo criterios bioclimáticos de retención de calor para el invierno y carecen de aislamiento térmico o sistemas de refrigeración modernos. “Esto genera que la radiación exterior y la ocupación física de las aulas disparen el termómetro por encima de los 30 grados, haciendo inútil la ventilación cruzada natural debido al aire exterior sobrecalentado”. Asimismo, la Asociación Española de Educación Ambiental advierte de que las zonas de recreo sufren un efecto de "isla de calor" debido a la falta de masa forestal y vegetación suficiente.
Peticiones concretas a la Administración
Tras haber trasladado esta problemática de forma reiterada en las reuniones del Comité de Seguridad y Salud sin obtener respuesta efectiva por parte del departamento de Educación, las Apymas de Tudela exigen “una planificación a corto, medio y largo plazo que incluya: Una auditoría técnica urgente de las condiciones térmicas de todos los centros educativos, el diseño e implementación de un Plan de Climatización Sostenible y Adecuación Tecnológica de las aulas, que contemple ventilación mecánica controlada, refrigeración por aerotermia y placas solares, así como el aislamiento de fachadas y la instalación de elementos de sombreamiento (toldos o techados) tanto en los edificios como en los espacios de juego exteriores”.
Las familias y las direcciones de los centros públicos de Tudela concluyen recordando que corresponde a Educación asumir plenamente sus obligaciones en materia de prevención de riesgos y salud laboral de la comunidad educativa, instando a una respuesta inmediata para asegurar que no se vuelva a repetir un final de curso en estas condiciones.