Las familias de la Escuela Infantil San Cristóbal de Ansoáin han mostrado este lunes en una nota de prensa su malestar por la decisión del Ayuntamiento de Ansoáin de eliminar la cocina propia del centro para centralizar todo el cocinado en las instalaciones del Colegio Público Ezkaba, dentro del proyecto Ansoáin, comunidad que cuida.

"Esta decisión se ha tomado sin contar previamente con la comunidad educativa y pese al desacuerdo manifestado por el equipo docente y la dirección de la escuela. Una vez tomada, el Ayuntamiento se reunió primero con las educadoras y posteriormente con las familias únicamente para informarnos del proyecto, sin que existiera una posibilidad real de participar en la decisión", han lamentado.

Una parte "fundamental" del centro

Las familias de la Escuela Infantil que suscriben el texto destacan que la cocina del centro "no es únicamente un servicio de comedor. Es una parte fundamental del centro que, además de ofrecer ya un menú saludable y adaptado a las necesidades y características de nuestros hijos e hijas, tiene también un importante valor pedagógico. Su externalización aleja un servicio esencial del entorno inmediato y de confianza que representa la escuela".

Asimismo, han mostrado su preocupación por el hecho de que, "bajo el argumento de optimizar recursos, se debilite un servicio público esencial y se pierda una parte importante de la identidad del centro. No podemos evitar sentir temor de que esta medida sea el inicio de otros recortes que afecten al futuro de la escuela infantil en nuestro municipio".

"Defender la cocina de la escuela infantil no es solo defender un servicio. Es defender la calidad de la educación, la importancia de mantener servicios públicos de calidad que apoyen la crianza, la conciliación y el desarrollo de la infancia en nuestro municipio", han añadido.

Familias y trabajadoras del centro se concentración el pasado sábado en el patio del Colegio Público Ezkaba como forma de protesta. Y han anunciado que "seguiremos movilizándonos, porque apostar por la primera infancia no es un gasto; es una inversión en el presente y en el futuro de la comunidad".