¿Pamplona se hunde?
Las murallas de Pamplona se desploman ¿Será una señal? Se han caído no muy lejos de la rendija de Cervera y su más que extraño asunto con la también derrumbada CAN. Pamplona se hunde, así titulaba el desaparecido Patxi Larrainzar uno de sus libros más conocidos. La sugerente imagen de una ciudad que se hundía hasta igualar el Casco Viejo con la obrera Rotxapea le servía de arranque para su ácida prosa con la que fustigaba la corrupción y las maneras antidemocráticas del momento. Tiempos difíciles. Intensos. Años 70 y 80. El derrumbe de la centenaria muralla de Baluarte pudiera haberle servido de arranque a una nueva reedición de este libro con un subtítulo, quizá de más actualidad: Pamplona se hunde y otros chandríos, esa era la cabecera completa. Y es que los diferentes chandríos parecen estar minando las bases de lo que hasta hace poco parecía la Arcadia Féliz Foral, la Navarra de la "abundancia" que escribía otro autor. Cosas e instituciones que parecían eternas como Caja Navarra -quien sabe si los papeles en la rendija la han acabado resquebrajando…- y, sobre todo conquistas sociales que tanto costaron lograr en esos años en los que escribía Patxi Larrainzar parecen deshacerse bajo nuestros pies. Y desaparecen en gran parte porque en tiempos de abundancia muchos hicieron chandríos en beneficio propio subidos a la ola del Navarrasiemprep'adelante. Para adelante con los de siempre, claro. Y ¿ahora qué? ¿Navarra se hunde? No es momento de abandonar el barco, pero quizá sí de cambiar de rumbo y, sobre todo, de capitán/a. Ese viaje ya toca a su fin. Es hora de zarpar. No hay muralla que pare la voluntad popular.