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A la contra

Jorge Nagore

Privilegiado

PrivilegiadoJAVIER BERGASA

Hace unas cuantas semanas se hablaba, con razón, del estado de los embalses navarros, casi vacíos a causa de las limitadas lluvias de los meses finales del año. Los dos principales –Itoiz y Yesa, con una capacidad conjunta de 863 hm3– estaban a principios de año al 50% y 28% respectivamente. 35 días más tarde, Itoiz se encuentra al 68% y Yesa ha escalado hasta el 58%, fruto de las lluvias caídas a lo largo de enero y especialmente en la última semana –Yesa ha pasado del 40% al 58% en esta última semana–.

Mientras, la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona informaba de que su producción de agua de Arteta, Eugi e Itoiz en 2025 fue de 30 hm3, con los que cubrió la demanda doméstica, de riego, comercial e industrial de los casi 390.000 habitantes de la Comarca. ¿Saben cuánta agua les ha entrado a Yesa e Itoiz en los últimos 8 días? El volumen necesario para abastecer a Pamplona y Comarca durante 3 años y 10 meses. Han leído bien: 3 años y 10 meses, 114 hm3.

Ése es el inmenso poder de la naturaleza, capaz de no despertar durante meses y tener los embalses bajo mínimos en otoño y en tan solo 200 horas darle la vuelta a la situación. Yesa no se utiliza para abastecer Pamplona y Comarca e Itoiz solo entra en funcionamiento en verano para dar un respiro a Arteta –en 2025 apenas fueron 9 hm3 los que fueron de Itoiz hacia la Comarca– y por todos es sabido que los grandes gastos de agua tanto de Yesa como de Itoiz van encaminados a, especialmente, la agricultura, con consumos, lógicamente, mucho más elevados que los destinados a consumo humano. Analizando el consumo doméstico puro y duro –excluyendo incluso riegos de jardines privados–, calculo que Navarra gasta en su conjunto entre los casi 700.000 habitantes unos 23 hm3 anuales, una minucia comparada con la cantidad global que se almacena en los principales embalses. Vivimos en un sitio privilegiado.