Koldo García, aquí una amistad peligrosaMADRID, 30/04/2026.- Captura de video de la señal del Tribunal Supremo, de un momento de la declaración de Koldo García, exasesor del exministro José Luis Ábalos, este jueves en el juicio que se sigue en el Tribunal Supremo contra ambos y contra el empresario Víctor de Aldama tras la extensa declaración de este último que acaparó toda la jornada del miércoles. EFE/Señal Tribunal Supremo -SÓLO USO EDITORIAL/SOLO USO PERMITIDO PARA ILUSTRAR LA NOTICIA QUE APARECE EN EL PIE DE FOTO (CRÉDITO OBLIGATORIO)-
Puede que se nos olvide, y que sea preciso recordar, que los acusados de un delito pueden mentir como bellacos en su defensa. Por eso, sus declaraciones, sean veraces o no, solo adquieren valor de la mano de pruebas documentales o testimonios independientes que les corroboren o desmientan. Vale. Dicho esto, hay que reconocerle a Koldo García –como la víspera a Víctor de Aldama– su elocuencia.
El exasesor y, –a juzgar por la vehemencia con la que argumentó ante el Tribunal Supremo–, sin embargo, amigo de José Luis Ábalos declaró lo previsible:que Aldama se inventa la mitadde lo cuenta y miente sobre la otra mitad. Si unos han practicado el silencio preferentemente, el comisionista ha practicado la incontinencia verbal. A los primeros, la fórmula les mantiene en prisión preventiva mientras al segundo, acusado igual que ellos, la suya le sirve para irse a su casa al final de cada sesión.
La gota que colma
El efecto dentista no funciona
Bloqueo de Ormuz. Eso de cogerse de las partes y pactar no hacerse daño, como el chiste del dentista, no paraece funcionar en la crisis del Estrecho de Ormuz. Donald Trump está convencido de que, con su bloqueo, tiene cogido por ahí al régimen de Teherán por su severa y creciente crisis financiera y estos se han convencido de que no hay dolor, que el torno lo aplican ellos a los socios exportadores de EE.UU. y a los consumidores europeos. Tanto es así, que ya no está claro quién de los dos tiene bloqueado el tránsito naval de hidrocarburos. Sea el que sea, o ambos, las muelas nos duelen a los demás.
Mientras, todo el caso le sirve al PP para la bocina y la desmemoria. Aprieta la primera para reprochar a los socios de investidura de Sánchez que, con el juicio recién comenzado, no estén asaltando Moncloa para desalojar al presidente socialista. Pero, sobre todo, se aferra a la segunda para no recordar que él mismo se benefició de la duda razonable y la presunción de inocencia durante el último gobierno de Mariano Rajoy, que no fue evacuado hasta que el Partido Popular fue declarado culpable de beneficiarse de la Gürtel.
Desmemoria no parece haber en el community manager del PSE, aunque se ha olvidado de retirar el meme de Esteban de sus redes. Lo agitan con orgullo, de hecho, como si fuera lo que hay que esperar de la política dicharachera al modo de Andueza. En el PP, mientras, le restan importancia –lo que es comprensible después de aquella campaña en la que le presentó con nariz pinochesca a Pedro Sánchez– y en Bildu pasan palabra –hay una panoplia de iniciativas de Ernai que atestigua que gozan de una chispa de esas que te prenden el pelo–.