Me parece correcta la medida aplicada por el Gobierno de limitar el sueldo a los presidentes de cajas y bancos que hayan sido intervenidos o hayan recibido ayudas públicas. Esta medida creo que tenía que haberse tomado mucho antes para evitar, en lo posible, el despilfarro y el gasto desmedido en tiempos de crisis, y más cuando hay personas que no tienen ni la posibilidad de encontrar un trabajo, y ya no hablo de digno, indigno, precario o como lo quieran llamar, sino al derecho constitucional básico de tener un trabajo que sirva para el desarrollo e integración de las personas en la sociedad, pero lo cierto es que parece que hoy en día el hecho de no tener trabajo parece la norma más que la excepción en la población y empieza a convertirse en algo ya normal en la vida y no anormal como debería de ser.
El hecho es que estamos en crisis y que, según las previsiones, continuaremos así por lo menos todo el año. Si la crisis es general, ¿por qué hay gente que se benefia de ella? ¿Por qué hay personas que apenas la sienten, si no es cuando ponen la radio o la televisión y escuchan las noticias? ¿Será que la crisis no es igual para todos? Me parece que si hay crisis, tiene que ser para todo el mundo y sin exclusión, y con todas las implicaciones que pueda llevar en la vida de todos, y por todos me refiero a presidentes de cajas, altos cargos institucionales, políticos... y no solo los ciudadanos de a pie, que son curiosamente los primeros en sentir todas las crisis.
La medida llevada a cabo por el Gobierno me parece coherente con la situación actual y me parece razonable limitar el sueldo de ciertas personas, mientras, por el contrario, haya otras que no tengan cubiertas sus necesidades básicas mínimas o no tengan la posibilidad de una vivienda digna. Creo que tenemos que ser corresponsables y solidarios con lo que pasa a nuestro alrededor en la situación y la coyuntura actual. No tengo nada en contra de los presidentes de bancos y cajas, solo creo que para salir de esta situación tendremos que hacer un esfuerzo todos juntos, y que esto tiene que servir de ejemplo para otros colectivos de personas privilegiados y que cobran sueldos estratosféricos, como según qué personajes del espectáculo, futbolistas u otros artistas.
Creo que con estas medidas lo que hacemos es igualar y juntar los esfuerzos para poder salir adelante, y no dividir a la sociedad creando más desigualdades de las existentes. Para algunos bancos parece que la crisis supone la reducción anual de sus beneficios con respecto al año anterior y al aumento de la bolsa de pisos en propiedad, debido al aumento en el número de desahucios a los antiguos propietarios. Con medidas como estas conseguiremos no escuchar noticias como la que escuchábamos acerca de una presidenta de una caja autonómica que se puso una pensión vitalicia de muchos miles de euros nada más abandonar su cargo. Mientras, dejaba a la entidad que presidía al límite, teniendo que ayudar el Gobierno, con dinero procedente de fondos públicos, evitando así el quiebre de la entidad.