la carta del día

Capitas sin complejos

27.05.2020 | 01:39

La España indignada sale a la calle agitando su hartazgo al grito de "¡Gobierno dimisión!" acompañada de bocinas y proclamas enfurecidas. Jaleando al viento los gloriosos estandartes patrios o portando la enseña nacional cual capita de heroico paladín, proclaman: "¡La patria está en peligro! ¡Acudid a salvadla!". Peligran las economías, las econo-nuestras, pero sobre todo, las econo-suyas.

Matizan los auténticos patriotas, que tanto celo pusieron en abaratar la sanidad y la educación privatizando clínicas y hospitales y promocionando las escuelas concertadas, que su interés no era otro que aligerar las cargas presupuestarias del erario público y que, en este momento, lo que se necesita es un cambio de gobierno y, casualmente, ellos son la solución. Aquí no ha pasado nada y hay que ocuparse de las finanzas y el mercado ¡no es el coronavirus sino la dictadura bolchevique aliada con los filoetarras y los enemigos del imperio español, o lo que quede de él... es el momento de tumbarlos. Y, por supuesto, ellos estarán ahí: para que el puesto sea su puesto.

Los que tanto han contribuido a la grandeza de la nación creando riqueza, promocionando el negocio y buscando iniciativas de progreso no pueden permanecer inanes ante el bloqueo impuesto por el gobierno de coalición ignominiosa; ¿acaso se pretende que se financie la renta básica o la manutención de un ejército de vagos y desocupados con sus ahorros? Esas plusvalías que nadie les ha regalado, que han tenido que esquilmar euro a euro y poner a salvo en sociedades offshore y paraísos fiscales con gran esfuerzo y dedicación, ¿cómo van a tributar aquí, con lo caro que sale?

Siempre han defendido la seguridad por encima de la libertad y nunca les ha faltado una palabra de defensa y apoyo para las Fuerzas y Cuerpos de la Seguridad del Estado y más en concreto a aquellos nostálgicos personajes adscritos al glorioso Alzamiento Nacional y al Caudillo que tanta seguridad trajo a algunas familias durante cuatro largas décadas. Aquel firme baluarte de las potencias del Eje que junto con Adolfo y Benito escribió páginas tan memorables en la historia de Europa. ¿Qué tiene de llamativo reivindicar ahora la libertad, la libertad de expresión, la libertad de acción o la libertad de omisión, si fuera necesario? Sin complejos.

Y por si acaso algún virus se escapa, no hay problema para ellos porque van protegidos con capa, capote y capirote con los colores del Santo Paño.