Dicen que conforme te vas haciendo viejo (ahora se dice mayor o muy mayor) se va desgatando la maquinaria que es el cuerpo, como los coches y las televisiones, y en algunos casos también el cerebro; y es como si estuvieras medio piripi. Yo me apunto, porque morirte de juerga tiene que ser una gozada de gozar. Otra cosa es la juventud, que solo tiene de malo que eres tan bien dispuesto para todo que no te das cuenta de nada. Hasta te crees aquello de haz bien y no mires a quien.

Con la cuadrilla de individualistas que hay por el mundo, que solo se preocupan de lo suyo y los demás que revienten... Eso de haz bien y no mires a quién sería antes porque la gente tenía menos, se preocupaba más del otro, hacía auzolan como cosa natural, sin hacerse publicidad ni tampoco para ir de limosnero por la vida. Se pierden los valores naturales, los de siempre; y vamos a dejarnos de historias, de buenismos, de caridad cristiana y otras hierbas que nos quieren vender los de siempre. Más justicia y menos caridad, más igualdad, reparto de los bienes comunes y menos guapitos de cara y bolsa, menos lirili y mucho más lerele.