Viví bastante de cerca lo que se dio en llamar el agostazo. Aquella vez los actores fueron NaBai, que sacó 12 parlamentarios al igual que el PSN. A pesar de estar las fuerzas tan igualadas, entonces NaBai ofreció al PSN la presidencia en la persona del señor Fernando Puras, del que nunca más se supo. 

El PSN se quería quedar con la mayoría de las consejerías llamadas importantes. Según contaba el secretario general del partido al que estaba afiliada, presente en las negociaciones, pensaba que a la segunda de cambio tenían que romper las negociaciones porque, en mi opinión, llegaron a la humillación. Al final, tras días mareando la perdiz, el PSN las rompió y se echó en brazos de UPN formando un gobierno que poco duró.

Nunca he sido votante del PSN, y desde entonces, a mí que siempre me ha gustado la politica, me di cuenta de hasta dónde puede llegar la actitud rastrera de determinados políticos, por eso ya no me extraña nada de lo que estoy viendo, tanto en ayuntamientos como en el de Iruña y Lizarra y ahora en las del futuro Gobierno foral.

Al final se repite la historia y ya me espero cualquier cosa.