Uno se pregunta si alguien se preocupa por controlar (aunque sea mínimamente) el espacio de acera que pueden ocupar las terrazas de los bares y otros establecimientos, y cuando digo terrazas, me refiero al número de mesas y sillas que pueden colocar. Tengo la sensación de que la respuesta es no. ¿Por qué algunos tienen la correspondiente autorización a la vista y el suelo señalizado, y otros no? Sería más sencillo hacer un seguimiento por la autoridad competente... ¿O es que existe un pequeño tráfico de influencias?
*Asesor político