La ley del más fuerte
Vivimos unos tiempos donde se impone la ley del más fuerte incumpliéndose las normas establecidas. A nivel internacional, Trump, Putin o Netanyahu, son ejemplos claros de mandatarios que han impuesto su fuerza sobre la razón, sobrepasando los límites de las normas internacionales al invadir por la fuerza otros países.
Estos comportamientos tan peligrosos se van extendiendo y normalizando de tal forma que se acude a ellos cada vez más y en más ámbitos, perdiéndose el respeto a las leyes que nos hemos dado.
Salvando las distancias, por supuesto, algo así estoy viendo en la desproporcionada reacción que ha tenido la Dirección de Volkswagen en Pamplona a la denuncia sindical que ha desembocado en la obligación que la empresa tiene de convertir 93 contratos eventuales en fijos por incumplimiento de la legislación laboral vigente. En vez de avenirse a reconocer su error y subsanarlo, ha adoptado la postura de quien se sabe fuerte y ha cargado prepotentemente contra los sindicatos y los trabajadores. Amenaza con la ruptura de los acuerdos existentes, con no realizar contratos de relevo y, consecuentemente, con no posibilitar jubilaciones.
Este no debe ser el proceder de una empresa relevante en nuestro tejido empresarial. Algo ha cambiado en el histórico proceder de esta empresa, generadora de empleo y riqueza, y no augura nada bueno. Algo debe cambiar en la actual Dirección de la empresa para volver a la senda del respeto a la legislación vigente.