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Suspenso generalizado en propuestas y ética política

Suspenso generalizado en propuestas y ética políticaJavier Bergasa

En octubre de 2023, el Parlamento de Navarra fue el escenario de un ejercicio de madurez política poco frecuente en las Jornadas de reflexión organizadas desde Red Navarra contra la Pobreza y la Exclusión Social. En el marco del Día Internacional contra la Pobreza, las fuerzas políticas representadas se comprometieron a ejercer una función pedagógica ante la sociedad. No fue un acto vacío: se sentaron las bases para que la vulnerabilidad de las personas jamás fuese utilizada como combustible electoral.

Sin embargo, a medida que el calendario nos acerca a nuevas citas electorales, es doloroso observar que ese compromiso parece empezar a agrietarse, por lo que nos vemos obligados/as a repetir de nuevo, y alto y claro, que la vulnerabilidad de las personas no puede, bajo ningún concepto, ser una estrategia de campaña.

Cuando los partidos políticos recurren a la aporofobia para movilizar el voto, están validando una forma de discriminación hacia las personas más vulnerables, agravando aún más su situación. Señalando a quienes menos tienen como una “carga” para las arcas públicas o como una amenaza para el bienestar común; creando una cortina de humo que oculta las causas estructurales de la desigualdad, sin plantear soluciones reales que den respuestas efectivas y desplazando la culpa del sistema hacia las personas afectadas por situaciones tan duras como no llegar a fin de mes, perder el trabajo, la vivienda...

Resulta asombroso que en este juego de intereses ni siquiera se escuchen las evidencias técnicas. El IX Informe sobre exclusión y desarrollo social en España 2025 es demoledor al respecto: “tres de cada cuatro hogares en exclusión severa activan estrategias de inclusión”. Es decir, la inmensa mayoría trabaja o busca empleo, estudia, se forma, activa sus redes de apoyo y sigue sus planes de inclusión, donde la Renta Garantizada juega un papel fundamental. No parece, por tanto, que haya falta de voluntad en las personas; hay un sistema que les falla y los partidos políticos no parecen, o (ya empezamos a pensar), no quieren verlo.

Así pues, les pedimos que trabajen por unos servicios que respondan a los problemas reales de las personas. De lo contrario, el suspenso generalizado no será solo una mancha en su expediente, sino una herida profunda en la sociedad navarra que tardará décadas en cicatrizar. Sumando más personas al abismo de la precariedad donde cualquiera puede y podemos caer.

Red Navarra de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social*