No voy a hablar de los discursos sobre mejoras en listas de espera, ni tampoco proyectos sanitarios a medio-largo plazo que de vez en cuando nuestro Servicio Navarro de Salud nos informa en los medios. Son mis datos, como tantos y tantos habrá.
Digestivo: lista de espera 4/7/2025. Analítica 23/2025 e informe 30/7/2025. Nadie me ha informado de nada y he podido ver en la Carpeta de Salud tres valores en los análisis disparados, muy por encima del rango.
Lista de espera para dos pruebas complementarias solicitadas de Digestivo: 4/6/2025. Han pasado ocho meses, la analítica de julio ya no servirá. ¿A qué están esperando? ¿A que esos valores que no dan bien se disparen todavía más y me atiendan cuando ya no haya remedio? Sí, sabemos que en esos casos el Servicio de Salud Navarro funciona, como así lo manifiestan las personas que por desgracia han llegado a tener algo muy grave, a veces ya irreversible. Y hablaban, que ya no, de prevención. Y no es prevención en este caso sino atención a que, después de una larga espera para una cita con el especialista, lo que ya está iniciado se eterniza sin ninguna consideración para el paciente, estés como estés. ¿Mala gestión? ¿Falta de médicos? ¿Qué planes realizables de mejora tiene el Servicio Navarro de Salud? ¿Tiene alguno? ¿Se reemplazan las jubilaciones, bajas, etcétera? Por lo que oigo a mi alrededor por parte de sanitarios, la situación va a ir a peor. ¿De quién es la responsabilidad de todo esto? ¿De los que gobiernan en coalición? ¿De la oposición? ¿De los que se abstienen? Y lo preocupante es que parece que a nadie le importa, ya que no se oyen las quejas masivas que tendría que haber.
¿Se acuerdan de las protestas y manifestaciones por las cocinas de los centros sanitarios hace unos años? Lo que está pasando hace ya tiempo es muchísimo más grave y tendríamos que estar todos en la calle. Está en juego la salud de todos nosotros.
Neumología: lista de espera 6/10/2025. Han pasado más de cuatro meses. En este caso me han realizado las pruebas programadas. No sé nada más.
Mi nieta está desde el 30 de septiembre en lista de espera para una intervención de garganta. Mientras tanto, cada mes, mes y medio, está con antibióticos que le recetan en urgencias para atacar la infecciones. Podría mencionar otro caso cercano muy grave, pero no lo voy a hacer.