Amigas, compañeras, primas, madres, sobrinas, vecinas, abuelas, tías... Somos todas hermanas.

Somos más de la mitad de la población de esta tierra. Todas las personas que hay en el mundo han estado 9 meses dentro de las entrañas de una mujer, el primer ritmo que han oído es el del corazón de una mujer, han visto la luz a través del coño de su madre y el primer alimento lo han recibido, también, de los pechos de una mujer.

Estamos super preparadas para crear vida, para cuidarla y alimentarla. Para ser arquitectas, directoras, camioneras, futbolistas, inventoras, escultoras, astronautas, escritoras y cualquier otra cosa que se nos ocurra.

Tenemos un gran valor porque no hay nada más valiente que volver a casa a cuidar de tus hijos con miedo. No dejaremos que lo que ocurre en casa se quede en casa. Vamos a sacarlo a la calle para que la vergüenza cambie de lado, y si nuestra vecina ya no tiene fuerzas, nosotras, que la hemos oído llorar, se las daremos y denunciaremos el maltrato.

Hace tan solo 100 años que la primera mujer pudo ir a la universidad, hace tan solo 50 años que la mujer pudo disponer legalmente de su dinero y tener una cuenta bancaria a su nombre. Durante el franquismo la mujer no podía viajar sola sin el derecho de su marido.

Pero todavía nos queda mucho trabajo por hacer y hemos de ir de la mano, de la mano de la mujer y de la mano del hombre. Porque la igualdad no se construye separando.

Hubo mujeres que lucharon mucho por nuestro derecho al voto. Os recuerdo que en este país podemos votar hace tan solo 49 años. Así que...

Salid a votar porque hay derechas que nos quieren otra vez dentro de casa, y que la ola de todos los actos que realicemos en este lado del mundo llegue hasta esos países donde todavía las mujeres se tienen que esconder debajo de un burka.