La última parada de la línea nº 5 de transporte urbano, situada en la Universidad de Navarra, a la altura del Colegio Mayor Mendaur, presenta un grave deterioro del asfalto, con importantes desniveles. Debido a este mal estado, cuando el autobús urbano llega a la parada queda situado a una altura excesiva respecto al suelo, existiendo un desnivel aproximado de 30 cm, lo que dificulta notablemente el descenso de los usuarios y supone un riesgo evidente. Como consecuencia de dicha situación, los autobuses no pueden aproximarse correctamente a la marquesina sin riesgo de rozar, lo que obliga a los viajeros a descender con una altura muy superior a la adecuada. Aunque algunos conductores bajan la suspensión del vehículo para facilitar la bajada, en muchos casos esto no se hace, aun siendo conscientes del estado de la parada. En ocasiones, incluso solicitándolo expresamente, no se atiende la petición, y si se pide salir por la puerta delantera -que queda a menor altura- la respuesta no siempre es favorable.
Es importante señalar que en esta parada no solo bajan estudiantes jóvenes, sino también personas trabajadoras de mayor edad, para quienes este desnivel supone una dificultad añadida y un riesgo de caída. En mi caso particular, el descenso reiterado con esta altura me provoca dolores frecuentes en la rodilla, que se prolongan durante varios días. Entiendo que esta situación no es puntual, sino que se repite diariamente, generando molestias, inseguridad y posibles lesiones a los usuarios del transporte público.
Solicito que el Ayuntamiento se revise y acondicione el firme de la parada, corrigiendo los desniveles existentes y adecuándola a las condiciones necesarias para un acceso y descenso seguro del autobús urbano, del mismo modo que se está actuando en otras zonas de Pamplona. Asimismo, que mientras se soluciona el problema, se adopten las medidas oportunas para garantizar que los conductores faciliten el descenso de los usuarios, especialmente de aquellas personas con mayores dificultades de movilidad.