¿Entonces, habéis conseguido parar la planta de Arróniz? La respuesta es no. En las últimas semanas recibimos continuamente esta pregunta en bares, por la calle, haciendo la compra… Estamos en una situación de paralización.
Este mes alrededor de 1.500 voces se abrieron paso en Iruña denunciando la falta de colaboración y escucha a las ciudadanas y ciudadanos por parte del Gobierno, Departamento de Medio Ambiente y Ayuntamientos. No nos sorprende que los altos mandos políticos no hagan caso de las peticiones de la ciudadanía, sino que aquello que más llama la atención es la irresponsabilidad de algunos ayuntamientos.
Digo algunos ayuntamientos, porque nos consta quiénes ya han hecho los deberes o están manos a la obra elaborando ordenanzas que imposibiliten la puesta en marcha de estos macroproyectos contra natura. Por otro lado, tenemos otros ayuntamientos que ponen la alfombra roja, como es el caso del de Ángel Moleón en Arróniz, a este tipo de negocios.
Este alcalde solamente está escuchando a la empresa y a ciertos agricultores y ganaderos. Bien es el dicho de “pueblo pequeño, infierno grande”, porque todo el mundo sabe que, sin meterme en términos de solvencia, podemos definirlo como: “al mar, agua”. Sabemos que su único motivo es continuar amasando dinero, asociándolo con el poder y el placer de sentirse más que el vecino de al lado.
Y como resultado de esta situación seguimos nosotros y nosotras siendo víctimas del cinismo y el narcisismo de estas personas que disponen de carta blanca por parte de las instituciones, priorizando lo individual frente a lo colectivo. Pero también somos quienes seguimos luchando por nuestro objetivo y por destapar todo lo que pueda haber por detrás en instituciones y ayuntamientos. No es la primera vez que en Tierra Estella salen casos de malversación de fondos y no queremos pensar mal pero, a veces todo se queda en casa.