Quinto
Ni UPN ni PSN han representado nunca la voz plural de Navarra en las Cortes Generales españolas. Les ha faltado la sensibilidad derivada de una implantación homogénea en el diverso territorio foral y la voluntad política de hacerlo. El quinto escaño del Congreso es decisivo, por tanto, para la incorporación al hemiciclo de la compleja pluralidad socio política de la Comunidad Foral. Salvo el episódico caso de 1996, en el que IU (Julián Fernández/ 12,45% de los votos válidos emitidos) obtuvo un diputado por Navarra, ese quinto escaño ha estado ocupado tres veces por el nacionalismo vasco: en 1986 por HB (Iñaki Aldecoa/ 13,91%) de modo testimonial porque no llegaron a participar en el Parlamento español, y en las dos últimas legislaturas por la coalición Nafarroa Bai (Uxue Barkos/ 17,98% y 18,39%). El fluido acceso de Barkos a la tribuna de oradores forzó que UPN sentado en la bancada popular sufriera por la dificultad para contrarrestar con voz propia sus intervenciones, y que en la actual asociación electoral con el PP haya preferido instalarse en el Grupo Mixto. NaBai aportó la novedad de una voz directa y propia, con notable repercusión mediática y prestigio institucional. El único caso desde 1982 en que un diputad@ por esta circunscripción no quedaba diluid@ en grupos parlamentarios de partidos concretos. El relevante quinto escaño está en juego. La doble oferta nacionalista (Amaiur-Geroa Bai) tiene en contra su propia competencia, la ola creciente del PP (en la que UPN se ha montado con habilidad) y la tentación del voto útil socialista para tratar de evitar la temible mayoría absoluta de Rajoy. A su favor, la pronosticada debacle del PSN-PSOE. Su cabeza de lista con elección asegurada, Juan Moscoso, huirá encantado a Madrid. Él vino para ser alcalde de Pamplona. Doble pecado: de soberbia y de ignorancia. Menosprecio a su acta de concejal y ceguera ante la tendencia sociológica anunciada por las encuestas previas a las elecciones de mayo. Es bueno que impostores como Cervera (PP) ahora diputado cunero en la lista madrileña y Moscoso (PSN) se vayan y no vuelvan para pretender de nuevo cargos locales. NaBai fue una fórmula de transición, útil para el vasquismo pragmático en época de ilegalizaciones. La apuesta de sucesores de Batasuna por las vías políticas y la actitud de ETA han modificado los escenarios. NaBai aguantó bien en mayo la presión de Bildu. Ahora, impedido el uso de la marca y reagrupada con recelos la izquierda abertzale, Geroa Bai es menos que NaBai y Amaiur más que Bildu. Pueden cambiar las tornas en la relación de fuerzas, pero las encuestas mantienen la expectativa de un diputado. Perder el escaño que completa la diversidad ideológica navarra sería una pena. Una tristeza democrática.