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Sueldos

los cargos políticos no son mini-empleos. Son maxi-chollos. Nadie sacrifica dinero por la cacareada vocación de servicio público. Ni en órganos institucionales ni en estructuras de partido. Todo por la pasta. Nada sin la pasta. Barcina transitó con astucia del enfado por un forzado recorte de ingresos al cinismo de ensalzarlo para camuflar una importante subida de sueldo. La solución pasa por un principio y tres normas básicas. El principio: incompatibilidad entre cargo orgánico de partido y cargo institucional.Ventajas: más autonomía para el partido, más responsabilidad para el Gobierno y nula acumulación de cargos. Tampoco se usarían medios públicos para tareas de partido. Normas: un político, un cargo público, un ingreso; y ese sueldo, ponderado sobre los ingresos laborales o profesionales anteriores a la asunción del puesto. Con el Salario Mínimo Interprofesional como base y con un techo razonable. Idea: ni perder ni prosperar. Que nadie pueda ver en la actividad política un puesto de trabajo, una colocación mejor o mayores ingresos. Hoy por hoy, la política supone promoción económica, profesional y social. La soberanía reside en el pueblo, pero los políticos electos son soberanos para decidir sus remuneraciones, pensiones y condiciones de vida y trabajo. Ellos se lo guisan; ellos se lo comen. En tiempos de crisis, todavía se distingue más su condición de clase privilegiada. Su bienestar se mantiene. El de la sociedad, empeora. Política profesional: oficina de empleo, escalera de promoción, despacho de influencias, oportunidad de negocio. Los políticos profesionalizados conocen bien sus derechos recaudatorios, pero son turbios en sus deberes de transparencia. Dietas y pedreas. Al alcalde Maya la dieta CAN le pareció de "una cuantía elevada", pero se resignó a cobrarla porque "se estaba revisando".La concejala Itziar Gómez (NaBai-Iruñea) atribuyó a "desconocimiento e ingenuidad" que su pundonor político violentara la situación de baja laboral para comparecer en sesiones con dieta. La diputada y concejala Uxue Barkos (Na-Ge-Bai) alegó confusión al cuantificar sus ingresos municipales en la declaración de rentas del Congreso. Explicaciones confusas y supresión de la información. Amelia Salanueva, senadora de UPN, confirmó los suculentos sobresueldos como consejera foral y omitió rellenar la casilla de la Renta. Como el enunciado reza "cantidad pagada por IRPF", ¿cabe deducir que le salió a devolver? La sociedad valora a la clase política como un problema. Perturbador y caro. ¿Qué ahorro supondría un ERE de diputados, senadores, parlamentarios europeos y autonómicos, alcaldes con dedicación exclusiva y concejales liberados? Tijera. Recorte. Ahorro. No evitan la recesión. Ni la padecen.