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CAN

Menos frases mediáticas y más explicaciones didácticas. Menos divagaciones y más rigor. Más respeto y menos desvergüenza. Episodios como el de Caja Navarra -la extinción de un patrimonio institucional navarro- exigen menos retórica y más veracidad. Transparencia, autocrítica y asunción de responsabilidades profesionales y políticas. Con la absorción de Banca Cívica por Caixabank, Caja Navarra -antaño buque insignia de la economía foral- ha pasado a ser una insignificancia en el accionariado del banco catalán. El arrogante consejero de Economía, Álvaro Miranda, exhibió un cinismo reprobable al mostrar su satisfacción porque Banca Cívica "se haya podido aliar" con "el grupo más potente, más solvente y de mayor tamaño del sistema financiero español". Estúpida grandilocuencia. Una absorción es una alianza humillante. La ley natural depredadora -el pez grande se come al chico- aplicada al mundo financiero. Caixabank salió de saldos y compró el que más le convenía. José Antonio Asiáin, presidente de Caja Navarra y que fuera consejero foral de Economía con Urralburu (tampoco es que entonces tuviera muy fino el olfato), apeló a la metáfora catastrofista: "Con este tsunami hemos optado por ir al puerto más seguro". Más que elegir, les ha llevado la corriente. Arrastrados. El amarre ocupa un rincón discreto dentro del primer banco español y noveno de la eurozona. El pariente pobre se conforma conque no le falle la Obra Social. Asiáin reconoce "obvio" el impacto en el empleo. Tranquiliza con la tesis de que la nueva patronal utiliza zapato acolchado para dar la patada en el culo o aprieta en los ajustes con soga de seda. Cultiva la esperanza de que Caixabank herede la antigua posición de liderazgo de Caja Navarra en esta Comunidad, difícil por el progresivo desprestigio de la marca. El presidente de la CAN reconoce que "el proyecto (de Banca Cívica, con Caja Canarias, Caja Burgos y Cajasol) ha podido tener errores de ejecución, pero no de estrategia". De hecho, atribuye a la CAN la cualidad de visionaria en un ineludible futuro de asociaciones entre cajas. Más que sagaz prospectiva, socorro mutuo entre malos gestores. ¿Qué errores de gestión afectaron a la solvencia de la CAN resultante de la fusión de las antiguas Caja Provincial y Caja Municipal? Algunos dirigentes (López Merino, Riezu) publicaron informes que no han sido rebatidos. ¿Qué errores de ejecución se dieron en el proyecto de Banca Cívica? ¿Cuáles son las responsabilidades de los directivos de Caja Navarra? ¿Cuáles las de los diferentes órganos antes y después de su democratización, incluidos partidos políticos y sindicatos con asiento en los mismos? ¿Qué clase de supervisión han realizado? Preguntas que nunca responderá Goñi, el enrique-cido silente.