Como una chota
De hacer caso a unos, el autor del puñetazo es independentista, radical de izquierdas, ultra del Pontevedra y vasquista, fíjate tú. Según otros es hijo de la prima de la mujer del presidente, sí, han leído bien, además de miembro de una familia de derechas educado en varios colegios de élite. Para los vecinos es un macarra de hormonas alteradas que está como una chota. Igual son los únicos certeros.
Basta que algo huela a podrido en la campaña para que todo cerril se afane en dejar basura en el portal del prójimo. Asusta bastante confirmar que para los fanáticos, que andan hoy muy cachondos, cualquier suceso exige una profundísima lectura ideológica, razones de peso que casualmente siempre confirman sus prejuicios. Y así han inundado el face y el twitt -quizás también Tinder y Badoo- de conclusiones banderizas que van desde afirmar que el guantazo es fruto de un entorno pijo y un árbol genealógico franquista hasta buscar su origen en el sectarismo rojo y el rebaño de la grada.
El zurrador debe de gallear ante la dimensión política, social, histórica y antropológica que se le está adjudicando a su sopapo. Otros han contado que fuma porros, fíjate tú otra vez, con lo cual cabe meter también a Escohotado en el puchero y mezclarlo con Chuck Norris, Noam Chomsky, Castelao, Herri Norte, Fraga y los Charlines. Yo a ese chaval en una pelea de disco simplemente lo describiría como el que sabe pegar, porque ese fostión a mí jamás me saldría a la primera. Y fuera del garito no veo sino a un botarate cuya sombra es dirigida por una forofada mucho más ciega que la Mocidade Granate, que así dicen que se llama su peña dominguera.