no hay precedentes en Navarra en democracia de que el gobiernocentral en connivencia con uno o varios partidos de la oposiciónnavarra torpedee la acción, planes y ritmos del gobierno regional.No los hay. Hasta ahora, ya gobernase en Navarra UPN o cuandoen los 80 lo hizo el PSN la oposición era básicamente interna?incluso había un apoyo explícito de los unos hacia los otros?pero ninguno de ellos iba a Madrid a hacerle la cama al otrocon el gobierno de turno. Por tanto, lo que se está viviendodesde 2015 es nuevo y eleva los niveles de basureo político hastalímites desconocidos hasta la fecha por aquí, aunque imaginoque es algo que han tenido que sufrir en otras comunidades cuandoen Madrid gobernaba el PSOE y en la comunidad el PP o viceversa.

Aquí, esto es nuevo. Nauseabundo y nuevo, el ver cómo a cambiode los votos de Carlos Salvador e Íñigo Allí el PP quiebra constantementeel debido respeto institucional y el aún más importante debidorespeto a los ciudadanos y ciudadanas de Navarra que con susvotos dieron a los partidos que conforman el gobierno la responsabilidadde dirigir esta tierra por 4 años. Al PP todo eso se la traefloja, pero, lo que es más grave, también se la trae al Gobiernode España, que ya no es solo un partido político sino algo muchomás serio. O que debería serlo.

Se ha visto en el tema del TAVy se puede ver si no se remedia antes con el Canal de Navarra,para empezar. Lamentarse de que UPN haya tomado esta deriva yprefiera malmeter, tergiversar y complicar cuando no desear fervientementeque todo vaya a peor y nada positivo para Navarra se obtengade la relación Navarra-Estado es ya un ejercicio vano, puestoque desde el principio han demostrado que no soportaban haberperdido el poder y que iban a hacer todo lo inimaginable porrecuperarlo. También llegar a acuerdos que perjudican. Estosson los buenos navarros, no olvidar.