Mesa de Redacción

Europa abre camino al euskera frente a la intoxicación y persecución

17.12.2019 | 18:36

el último informe del Consejo de Europa sobre la situación del euskera en Navarra y los avances logrados la pasada Legislatura, durante el Gobierno de Barkos, en el cumplimiento de la Carta Europea de Lenguas Regionales y Minoritarias apoya las medidas adoptadas y la utilidad de las mismas. Y vuelve a poner en evidencia las falsedades de la campaña de manipulación social llevada a cabo desde diversos sectores políticos y sindicales contra esta lengua propia de Navarra. También la escasa o nula sensibilidad de esos sectores hacia el euskera y el cúmulo de bulos lanzados a la opinión pública para enfrentar a unos navarros con otros, a unas zonas geográficas con otras. El Consejo de Europa avala igualmente la legalidad de esas medidas y ello cuestiona la sentencia del Tribunal Superior de Justicia que anuló elementos sustanciales del decreto foral del euskera en la Administración: la parte relativa a la valoración del euskera en los puestos de la zona mixta -que se venía haciendo con normalidad desde 2009, con UPN en el Gobierno-, y de la zona no vascófona, así como otros artículos sobre el bilingüismo en impresos, anuncios, publicidad, rótulos, folletos, vehículos y señalización vial. Mientras, lenguas extranjeras que no son cooficiales en el Estado ni propias de Navarra -alemán, inglés, francés y las que vengan- mantienen su valoración para esos mismos puestos. Otra sentencia absurda más que antepone una interpretación jurídica restrictiva contra esta lengua de la Ley del Euskera vigente desde 1986 a las demandas y necesidades de la actual navarra. Y que, visto el informe del Consejo de Europa, choca jurídicamente con los compromisos legales del Estado español con la legislación europea -de obligado cumplimiento también para las comunidades autónomas-, en materia de lenguas minorizadas. Quizá baste con recordar el artículo 3.3 de la Constitución de 1978, incumplido durante décadas en Navarra con políticas y medidas persecutorias contra el euskera. En todo caso, un trato positivo y normalizado del euskera es clave para la supervivencia de esta lengua navarra, una riqueza social, cultural e histórica propia que hoy agrupa ya a más de 100.000 vascoparlantes en Navarra. A la Comunidad Foral le han venido lloviendo desde hace años advertencias y demandas desde Europa por su trato discriminatorio al euskera y ahora vuelve a cuestionar esa actitud excluyente, obsesiva y en buena medida ilegal. El Primer Plan Estratégico del Euskera ha sido una oportunidad para impulsar su desarrollo y normalización, truncada en parte por una judicialización interesada de la política. Ahora, el Gobierno de Chivite tiene otra oportunidad con el 2º Plan Estratégico para avanzar en positivo hacia un amplio consenso político y social en favor de un mayor compromiso con esta lengua en ámbitos como educación, sanidad, justicia o medios de comunicación. Hay votos de partida suficientes -al menos 30 de 50 parlamentarios- para abordar las reformas legislativas que asienten ese camino, incluyan las medidas que plantea Europa y saque definitivamente al euskera de la batalla política y de su judicialización sistemática. Poner fin a ese escenario de confrontación y apostar por un nuevo impulso del euskera desde la voluntariedad, la progresividad y la pluralidad debe ser una responsabilidad democrática ineludible del actual Gobierno de Navarra. Como lo fue del anterior.