Homenaje de Nafarroa Oinez’ 19 a Javier Sueskun

09.02.2020 | 05:29

Nace en los duros años de la posguerra en la ciudad de Tudela, en el año 1947. En su familia se respira un gran interés por la educación y la cultura (sus padres son maestros). Tras su etapa formativa inicial, se licencia en Bellas Artes por la Universidad Politécnica de Valencia, en la especialidad de Pintura.

De regreso a Navarra comienza su andadura artística participando en numerosas exposiciones colectivas a partir del año 1963. A raíz de una de esas exposiciones, celebrada en junio de 1976, en Pamplona, surge por primera vez un grupo de artistas denominado Pamplona Ciudad, que integra a 16 profesionales del arte, entre ellos, Javier Sueskun. Su preocupación nuclear es aportar una imagen nueva y dignificadora del panorama artístico local, suma de las interpretaciones de cada uno de sus componentes.

Dicho grupo, quizá heredero de otras experiencias aglutinadoras propias del territorio: Danok, Emen, Gaur y Orain, además de propiciar el encuentro de los artistas, buscar diálogo y apertura del campo artístico, lleva en su seno la experiencia de los Encuentros de Pamplona, hito importante, que marca un antes y un después en el devenir artístico del país.

A comienzos de los 70 tiene lugar su etapa como profesor de Historia del Arte, Dibujo Artístico y Pintura en la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos de Pamplona (1972-1983). Pronto llega a ocupar la jefatura de estudios, y se implica a fondo en la reestructuración de las enseñanzas artísticas del centro. Son los años en que la Escuela de Pamplona suena como una de las mejores de España.

Los talleres de Color y Análisis del Espacio, sus magistrales horas de Historia del Arte, le convierten en un profesor respetado, muy querido por sus alumnos y alumnas que, además, ven en él un referente, que combina sabiamente elegancia, cercanía y autoridad.

Junto a Isabel Baquedano, Henrriette Boutens, Javier Biurrun o Javier Torrens, con valentía y decisión, introduce nuevos conceptos en la formación artística, apoyando a los jóvenes artistas, ceramistas, decoradores, etcétera. Más tarde, también a los futuros docentes e historiadores, que hemos pasado por sus clases durante los 40 años como profesor.

A partir de 1983 deja la Escuela de Artes y Oficios y se integra en la Escuela Universitaria de Formación del Profesorado Huarte de San Juan de Pamplona (1983-1990), una actividad que cierra el círculo en su carrera al servicio del mundo de la educación, tan próximo y satisfactorio para él.

A comienzos de los 90 es nombrado profesor de los Cuerpos Docentes, en los Departamentos de Diseño y Arte y Psicología y Pedagogía, en la Universidad Pública de Navarra (1990-1995). Posteriormente, profesor responsable del Área de Conocimiento de Estética y Teoría de las Artes en el Departamento de Geografía e Historia de dicha universidad.

Con pausas significativas, ha simultaneado su labor académica, con su trabajo de pintor. En 25 ocasiones ha expuesto en solitario. Ha impartido numerosos cursos de formación histórico-artística-plástica y ciclos de conferencias sobre Apreciación del hecho estético en diversas localidades navarras, bajo los auspicios del Gobierno de Navarra.

Miembro de jurado en distintos certámenes de Artes Plásticas patrocinados por entidades públicas (Institución Príncipe de Viana del Gobierno de Navarra, Ayuntamiento de Pamplona, Ayuntamiento de Tudela), así como por entidades culturales privadas, ha pertenecido al Consejo Navarro de Cultura de 1996 a 2000. También ha participado en numerosas ediciones en Artea Oinez.

Ha realizado trabajos de investigación pedagógica sobre Didáctica de la Historia del Arte, Expresión Plástica, Educación del Criterio Estético, e histórica acerca de pintores navarros y contemporáneos, así como del Manierismo y Barroco en la Merindad de Tudela. Ha publicado en la colección Pintores Navarros (CAMP-1981) y en Revista del Centro de Estudios Merindad de Tudela (1990, 2002). Encargado de la presentación crítica del catálogo de la obra del pintor Carlos López (Fundación Caja Navarra, 2002), ha colaborado con sendos comentarios críticos de la obra de los pintores Rafael Almengol, Ricardo Azkargorta, Jesús Mª Bea, Luis Garrido, Joaquín Ilundain Solano, Ramón Pérez Carrió y Pedro Salaberri, en Patrimonio Artístico de la Universidad Pública de Navarra (2003).

Su obra artística transita terrenos abstractos sin desdeñar los lenguajes de la figuración. Del pop al informalismo, de la mancha delicada al fogoso dibujo, manifiesta siempre una gran sensibilidad y un profundo conocimiento del oficio.

Son memorables sus trabajos Agua-Luz, Secano, Figura, etcétera. En todos ellos resalta su facilidad, meticulosidad y dominio de la técnica. Es esta, pues, una buena oportunidad de reconocer la aportación al mundo cultural y educativo de nuestra tierra, que Javier ha desarrollando en sus facetas de profesor y pintor.

Javier Sueskun ha demostrado una gran generosidad colaborando en todo tipo de actos que tuvieran que ver con la defensa de nuestro rico legado cultural, cuyo máximo exponente es la antigua y moderna lengua de estas tierras: el euskara. De ahí que Argia Ikastola, con motivo del Nafarroa Oinez 2019 en su Tudela natal, lo agradezca con sincera admiración. El autor es director de la Federación Navarra de Ikastolas