La otra cara de la hostelería

04.12.2020 | 01:03
La otra cara de la hostelería

La hostelería es uno de los sectores que más está sufriendo en primera persona las dramáticas consecuencias de una pandemia que ha obligado a limitar su actividad mientras no tengamos vacuna o tratamientos eficaces. A la espera de los mismos, no queda otra que seguir confiando en las autoridades sanitarias, sabiendo que las medidas que se toman obedecen a criterios médicos.

Por desgracia, esta crisis no solo nos muestra la importancia de los servicios públicos; también pone de manifiesto problemas que no debemos tardar en afrontar. La situación de la hostelería es uno de ellos.

Si bien es cierto que las personas autónomas y las pymes están viendo cómo peligran sus negocios, no lo es menos que ya existen en nuestro país cientos de miles de empleos menos en el sector. Cada día somos testigos de cómo trabajadores y trabajadoras tienen que subsistir con prestaciones por desempleo, en muchas ocasiones muy por debajo de lo trabajado, ya que suele ser habitual que empresas coticen menos por sus trabajadores. No son limosnas, como dicen las patronales, sino la realidad con la que se encuentran no pocas plantillas.

La precariedad es habitual en el sector: contratos precarios, horas de trabajo sin cotizar, en negro, incumplimientos del convenio, alargamientos de jornada y turnos de trabajo que hacen imposible en muchos casos la conciliación de la vida laboral y familiar son, desgraciadamente, prácticas del día a día. Por eso, es necesario un control de la jornada efectiva; no es casual que año tras año sea el sector con más infracciones detectadas.

Esa misma patronal que afirma sin rubor que "en hostelería ya nadie paga en negro", que reclama ayudas y también se beneficia de la nueva regulación de los ERTE por covid, no habla de compromisos para mantener el empleo durante seis meses, como exige la normativa vigente. En resumen: ayudas públicas sí, pero€ ¿qué hay del compromiso con las personas que trabajan?

Desde CCOO de Navarra ya pedimos públicamente a los empresarios del sector que usen las ayudas para corregir la alta precariedad y las deficiencias laborales que se dan en la hostelería, un sector que en Navarra da trabajo a más de 18.000 personas de manera directa sin contar a quienes dependen de él (distribuidores, pequeño comercio€).

Nuestra prioridad ha sido en todo momento evitar que se pierda tejido económico, y para ello proponemos apostar por mecanismos de financiación, ayudas, moratorias y liquidez que permitan el sostenimiento de las empresas, mayoritariamente autónomos/as y pymes, pero en términos recíprocos: las empresas deben comprometerse a sostener y a dignificar también el empleo.

O, dicho de otra forma, si hay que pagar, se deben garantizar coberturas y ayudas a todas las familias. De ahí que apoyemos todas las que sean necesarias, pero condicionadas al mantenimiento de la actividad y del empleo. Ayudas proporcionales a la caída de los ingresos reales para que lleguen a quienes más las necesitan y también a quienes más han aportado al sistema. Y es que no se puede ocultar la existencia de un problema de economía sumergida, y no es justo que se beneficien por igual quienes no tributan por igual.

Es un momento inaplazable de dignificar el sector. Y eso se hace con apoyo público, pero también con negociación colectiva para mejorar las condiciones laborales. Para tener clientes que valoren un servicio de calidad se necesita empleo de calidad, con formación continuada, con bares y restaurantes que organicen sus negocios con horarios definidos y plantillas suficientes con alta en la Seguridad Social y con todos los derechos que les corresponden.

Sabemos que hay muchas personas responsables en el sector que comparten nuestras reivindicaciones, porque conocen que la hostelería tiene una cara B que se ejerce desde la competencia desleal, que es intolerable, injustificable y, sobre todo, profundamente injusta e insolidaria.

Es imprescindible que todos rememos en la misma dirección: salvar vidas, mantener el empleo y el tejido empresarial, y apostar por otro modelo que respete los derechos de las trabajadoras y trabajadores. Es el momento de apoyar a la hostelería, de que los empresarios mejoren los derechos laborales del sector y de que los clientes tengamos actitudes responsables. Todos y todas formamos parte de esta cadena, queremos y trabajaremos para que el sector siga adelante, pero que lo haga fortalecido y con un modelo justo para quienes trabajan en él.

El autor es secretario de Acción Sindical de la Federación de Servicios de CCOO Navarra

Si bien es cierto que las personas autónomas y las pymes están viendo peligrar sus negocios, no lo es menos que ya existen en nuestro país cientos de miles de empleos menos en el sector

Es el momento de apoyar a la hostelería, de que los empresarios mejoren los derechos laborales del sector y de que los clientes tengamos actitudes responsables