Hacia una Memoria compartida

15.06.2021 | 00:37

El derecho a la verdad sobre las violaciones manifiestas de los derechos humanos y las infracciones graves del derecho humanitario es un derecho autónomo e inalienable, reconocido en diversos tratados e instrumentos internacionales..., Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas. Así pues, conocer los hechos del pasado supone un derecho tanto de las víctimas como de la sociedad en su conjunto. En ese sentido, también podríamos hablar del derecho a la memoria.

Aquí vamos a ocuparnos del tema de la Memoria y los Derechos Humanos, especialmente en lo referente a la denominada memoria reciente, sin apartar la mirada respecto a la memoria histórica. En ambos casos hay quienes opinan que ya es un tema amortizado y superado. Sin embargo, observamos que en esta primavera han concurrido presentaciones de diversas iniciativas, planes e inauguraciones, así como actos de denuncia y protestas paralelas.

Unas y otras vuelven a traer a la palestra las innumerables cuestiones pendientes, aún sin resolver, en torno a las múltiples vulneraciones de derechos humanos cometidas en nuestro pasado, que fueron provocadas por violencias de motivación política de distinto signo. Dada la enorme complejidad que entraña, nuevamente hemos podido constatar la existencia de diferentes visiones respecto a la Memoria y a los modos de su representación.

Tenemos el anuncio del Plan Udaberri 2024 por parte del Gobierno Vasco, que incluye en su borrador la aprobación de una Ley sobre Memoria Histórica y Democrática de Euskadi –conviene recordar que en abril fue aprobado en el Consejo Fiscal el anteproyecto de la Ley de Memoria Democrática–; está la inauguración del Memorial de las Víctimas del Terrorismo en Vitoria-Gasteiz, rodeado de polémica y con presencia de las máximas autoridades del Estado; el estreno del documental Non dago Mikel?, donde se abordan los interrogantes que rodearon la muerte de Mikel Zabalza tras su paso por el cuartel de Intxaurrondo.

Asimismo, hemos conocido el final del rodaje de Maixabel, basada en la historia de Maixabel Lasa, viuda de Juan Mari Jauregi, asesinado por ETA; la presentación de la plataforma B-Egiaz, impulsada por Pili Zabala, que comparecía acompañada, entre otros, por María Jauregi, en búsqueda de la verdad sobre los GAL y sus responsables; el homenaje del Ayuntamiento de Donostia, ofrecido por primera vez, a María José Bravo, joven donostiarra violada y asesinada en Loiola por el Batallón Vasco Español (BVE) en 1980; la presentación de un buen número de libros... Obviamente, aún queda mucho por hacer y por aclarar.

En este contexto, Argituz celebrará unas jornadas (18 y 19 de junio) con objeto de profundizar y compartir reflexiones en torno a las cuestiones pendientes de la Memoria; sobre lo ya realizado y lo mucho que aún queda por hacer y cómo hacerlo. Pronto se cumplirán diez años de la publicación de nuestras primeras reflexiones El tiempo es ahora, en torno a la cuestión: ¿Es posible una memoria incluyente de las víctimas en el ámbito local? Y en el transcurso de esta década Argituz ha participado en la experiencia de construcción de una memoria compartida, elaborando informes locales en diversos municipios guipuzcoanos (Errenteria, Lasarte-Oria, Elgoibar, Andoain, Arrasate y Legazpi).

En dichos informes hemos tratado de aplicar los principios que, en nuestra opinión, pueden contribuir al logro de una memoria que facilite un clima social de convivencia, que no olvide el pasado, que ayude a la autocrítica y que no deje a nadie atrás. En primer lugar, su principal anclaje debe consistir en el respeto a los derechos humanos, para todas y todos sin excepción; a igual conculcación mismos derechos. Esa memoria, para que sea compartida e incluyente, debe incorporar todas las verdades y recoger todas las voces, que sin duda serán muy diversas. Asimismo, las víctimas, todas, merecen respeto y empatía, siendo ellas una parte fundamental en la construcción de esa memoria, sin que tampoco sea la única...

Caminar hacia una memoria compartida desde trayectorias diversas permite acercarse a otras realidades, encontrar otras miradas que pueden ayudar a entender lo que pasó, cómo pasó y por qué pasó. Un proceso que aun siendo iniciado desde puntos de partida muy diferentes, incluso confrontados, puede alcanzar puntos convergentes en el camino. Estas breves líneas muestran algunas señales en el camino Hacia una memoria compartida, objetivo que da título a nuestros diferentes informes porque su construcción aún sigue pendiente.

*Miembros de Argituz

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