La primera de las pruebas de la oposición para cubrir 585 plazas del puesto de trabajo de administrativo/a al servicio de la Administración de la Comunidad foral ha tenido lugar este domingo, a partir de las 10:00 horas, en el edificio del Aulario y en el edificio El Sario de la Universidad Pública de Navarra. Ha contado con la participación de 7.231 personas, el 74,5 % de las 9.707 admitidas de acuerdo con la Resolución de la directora general de Función Pública recogida en el Boletín Oficial de Navarra del 22 de mayo de 2025.

La convocatoria, la más multitudinaria de Navarra hasta la fecha en puestos ofertados, se ha desarrollado sin incidencias y por primera vez se han habilitado dos espacios repartidos en 100 aulas del edificio del Aulario y 24 en El Sario. Agentes de la Policía Foral y de la Policía Municipal de Pamplona han regulado el tráfico en los accesos, de forma que la llegada de los aspirantes ha transcurrido sin problemas.

Dos exámenes y una segunda fase

La oposición ha comenzado con una prueba de preguntas tipo test que evaluarán la aptitud verbal, numérica, ortografía y habilidad perceptiva, que se calificará de 0 a 30 puntos; y un segundo ejercicio sobre los temas de actividad administrativa y normativa básica en la Administración de Navarra que se valorará con un máximo de 20 puntos.

Ambos ejercicios son eliminatorios y requerirán que las personas aspirantes alcancen, al menos, la mitad de la puntuación asignada a cada ejercicio. Si el número de personas aprobadas superara las 1.500 en el turno libre, sólo accederán a la segunda prueba las 1.500 con mayor nota, además de todas las personas que tengan la misma puntuación que la que ocupe el puesto 1.500.

La segunda prueba, cuya fecha y lugar de celebración se anunciará próximamente, constará de un ejercicio práctico de informática, que se calificará con un máximo de 50 puntos. 

De las 585 plazas ofertadas, 264 corresponden al turno libre, 264 al turno de promoción, 51 al turno de reserva para personas con discapacidad y 6 plazas al turno de reserva para mujeres víctimas de violencia de género. 

Las preguntas: de completar un puzzle a definir las funciones del Rey

La primera prueba de las oposiciones para 585 plazas de administrativo/a en Navarra dejó preguntas de todo tipo: desde completar un puzzle en el psicotécnico a definir las funciones del Rey en la parte de legislación. El examen de se compuso de dos ejercicios, ambos de tipo test: un primero de psicotécnico con cien preguntas y un segundo teórico con 80 cuestiones sobre legislación.

Así, la oposición comenzó con una prueba para evaluar la aptitud verbal, numérica, ortografía y la habilidad perceptiva de los aspirantes. Estas cien preguntas se calificarán con una nota de 0 a 30 puntos.

En esta primera parte de psicotécnico hubo ejercicios de todo tipo. Se realizaron cuestiones sobre datos demográficos de Navarra, con los habitantes de Burlada, Barañáin, Valle de Egüés, Zizur Mayor, Pamplona y Tudela. Hubo una tabla con figuras, figuras con cubos, una nube de palabras, una pirámide numérica y un puzzle para completar.

En las preguntas sobre matemáticas, se interrogó por la superficie de un polideportivo, el área de unas figuras, el peso de un ratón, un perro y un gato y series numéricas.

En cuanto al lenguaje, se cuestionó sobre los antónimos de exiguo, espurio, clamar y vituperio; la definición de hollar, prolijo, inexorable, coercitivo y revocar; el significado de transigir y sinónimos de exégesis, indolente, apócrifo, plausible y conferir.

 El segundo ejercicio versó sobre los temas de actividad administrativa y normativa básica en la Administración de Navarra, que se valorará con un máximo de 20 puntos. En lo referido a la Administración de la Comunidad Foral, se preguntó por cuestiones como la duración de la fase de audiencia e información pública en el procedimiento de elaboración de normas con rango de ley foral y reglamentos; los procedimientos para la atención o respuesta a sugerencias, reclamaciones o quejas; la toma de posesión para adquirir la condición de personal funcionario o el derecho de acceso a la información pública. 

La parte sobre legislación también incluyó cuestiones sobre la Unión Europea como la composición de su Tribunal de Justicia y otras sobre la Constitución Española como el periodo de designación de los miembros del Tribunal Constitucional; si puede presidir el Rey las sesiones del Consejo de Ministros en los asuntos de estado o las asociaciones que están prohibidas en el Estado.

“Ojalá haya suerte y pueda sacar plaza”

“Yo creo que apruebo. Ojalá haya suerte y pueda sacar plaza”. Ese era el deseo de muchos opositores después de tres horas de exigente examen. Al finalizar la prueba, era el momento de liberar la tensión y de compartir impresiones con compañeros, familiares y amigos. Como suele ocurrir en estas citas, las sensaciones eran dispares. Algunos, como Eduardo Lana y Cristina, se mostraban optimistas, mientras que otros, como Nerea Iparraguirre, Oier Petrirena o Fermín Pérez, aguardaban menos esperanzas. 

Eduardo Lana, de 52 años, había estudiado para la oposición, aunque admitía que “siempre se puede estar mejor preparado”. “La parte legislativa no me ha parecido difícil, pero el psicotécnico ha sido muy exigente. Había muchas operaciones de cálculo que requerían tiempo y obligaban a discriminar mucho”, explicaba. Actualmente, ya trabaja como administrativo tras entrar en listas en la anterior oposición. “Confío en estar en listas otra vez como mínimo. Sacar plaza es muy difícil, pero tengo esperanzas y ojalá haya suerte”.

La hoja de respuestas volvió a ser uno de los temas más comentados entre los opositores. “No se podían cambiar las respuestas y he tenido que anular un par. Me he confundido en el orden y he pasado un momento de dudas, pero creo que lo he gestionado bien”, concluía Lana.

Cristina también abandonó el aula con buenas sensaciones. “Creo que apruebo. La legislación me ha parecido más fácil de lo que esperaba y ha sido una grata sorpresa. En el psicotécnico han introducido cosas nuevas y eso siempre te hace dudar, pero es algo natural”. Era su tercera oposición, aunque la primera que afrontaba “en condiciones óptimas”. “Soy bastante optimista”, aseguraba.

Pero no todos los aspirantes acudieron con la misma preparación. Óscar Bonet, vecino de Ayegui de 51 años, reconocía haberse presentado “un poco a ciegas”. “Quería probar cómo es una oposición para que me sirva para futuras convocatorias. He contestado lo que sabía y poco más”. 

Fermín Pérez, de 22 años, también acudió sin un estudio exhaustivo. “En el psicotécnico creo que podré sacar algo, pero en la parte de legislación no tenía ni idea”, confesaba. Oier Petrirena, de 22 años y natural de Sunbilla, lamentaba sobre todo la falta de tiempo. “En el psicotécnico, cuando quedaban diez minutos todavía me faltaban unas 30 preguntas por responder. En cambio, en legislación he tenido tiempo de sobra”. Era su primera oposición y solo había estudiado cuatro temas. “He venido un poco a la aventura y vamos a ver qué tal salen las notas. Y si no sale bien tampoco pasa nada, ya intentaremos otra cosa”, concluyó.