Psicología Clínica (1). Consideraciones generales

13.10.2021 | 23:51
Psicología Clínica (1). Consideraciones generales

Pretendo compartir mediante estos escritos algunas informaciones y reflexiones que, creo, pueden resultar interesantes a quien tenga a bien leerlos. Espero resultar suficientemente claro, desde una pretensión divulgativa y reflexiva, nunca desde el dogmatismo, y siempre desde criterios personales. En caso de desacuerdo en cuanto a su contenido por parte de algún lector o lectora, quedo abierto a un diálogo constructivo.

Psicóloga/o clínica/o es aquella persona que ostenta el título de psicólogo especialista en Psicología Clínica obtenido vía PIR (Psicólogo Interno Residente), que es esa oposición a nivel estatal a la que se accede después de la licenciatura o graduación universitaria –según los casos– correspondiente y que permite realizar la especialidad (4 años) en Servicios de Salud Mental públicos o privados acreditados oficialmente a nivel docente para ello; o bien se le homologó, en su día, a través de una vía transitoria que se arbitró, por acreditar oficialmente una serie de requisitos que se exigieron y que contemplaban diferentes posibilidades: haber realizado un PIR autonómico que en algunas comunidades autónomas hubo antes de que se unificara a nivel estatal, al igual que ocurre con otras profesiones; contar con experiencia profesional en el ámbito de la Psicología Clínica durante una serie de años, además de la formación teórico/práctica que se consideró; haber desempeñado tareas de docencia universitaria bajo los criterios que se estipularon, etcétera. El título de psicólogo especialista en Psicología Clínica (psicólogo clínico) es el legalmente exigido para acceder al desempeño profesional en los Servicios Públicos de Salud Mental; evidentemente, clínica privadas también pueden exigirlo

Psicóloga/o sanitaria/o es aquella persona que ostenta ese título obtenido a través de un master –profesionalizante– al que se accede habiendo concluido la formación universitaria precedente (reforma universitaria a partir de los acuerdos de Bolonia); o bien el/la profesional homologado a ello por desempeñar la profesión en centros y/o servicios reconocidos oficialmente como sanitarios.

Ambas titulaciones son diferentes en cuanto a diversos aspectos: itinerario para su obtención, posibilidades profesionales para las que habilitan, etcétera.

Tal y como están las cosas actualmente, cabe pensar, para simplificar, que para acceder a trabajar en los centros y servicios pertenecientes a la salud pública se exige estar en posesión del título de psicólogo especialista en Psicología Clínica; el de psicólogo sanitario se pide para otro tipo de centros (privados –que, evidentemente, también podrán pedir el de Psicología Clínica–, mutuas, reconocimientos para obtención de permisos, centros de atención sanitaria y/o psicosocial más o menos específica, etcétera). Evidentemente habrá matizaciones, pero con lo anterior, globalmente planteado, pretendo contribuir a aclarar el lío tautológico que suponen las consideraciones de clínico por un lado, sanitario por otro.

Suelen desplegarse preguntas: ¿qué diferencias hay?; ¿el psicólogo clínico no es sanitario?, ¿el sanitario no hace psicología clínica?; ¿no tratan lo mismo?... Puede pensarse en el/la profesional que se desempeña en la privada siendo uno, o lo otro, o incluso los dos (hay quien quiere satisfacer el itinerario graduación-master u homologación-Pir) siendo que, hoy por hoy, al Pir se accede desde la graduación universitaria. Como decía, el/la profesional privado/a, ¿qué psicología practica en el ámbito de su trabajo?. Evidentemente, Psicología Clínica por la naturaleza de lo que ocurre en esa Relación de Ayuda (en el contexto de tal relación entiendo el trabajo del psicólogo Clínico y/o Sanitario), y por diferenciación de lo que se hace en otras ramas de la Psicología: del Trabajo y las Organizaciones, Educativa, Social, etcétera, aunque en estas otras ramas también, lógicamente, están presentes aspectos relacionales.

Tenemos entonces que la Psicología Clínica es la practicada tanto por los/as psicólogos/as clínicos/as como por los/as sanitarios/as. No creo que hagan falta disquisiciones sobre Psicología Clínica y/o Psicología Sanitaria, más allá de la situación de los respectivos títulos más arriba comentados.

Pensar en la Relación de Ayuda como parte integrante del quehacer de la Psicología Clínica y/o Sanitaria nos lleva a la consideración de la parte psicoterapéutica del trabajo que juntos llevan a cabo psicólogo/a y paciente. Puesto que soy psicólogo clínico (de la pública), Psicología Clínica y Psicoterapia será el epígrafe de mi siguiente escrito.

El autor es psicólogo clínico del Servicio Navarro de Salud - Osasunbidea

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