El miércoles 25 de marzo se dio por finalizado el juicio en contra del profesor del instituto público de Zizur, denunciado hace tres años por instalar cámaras y grabar a varias mujeres en los baños del propio instituto, en varios establecimientos de Pamplona y en su propio edificio. Además, tras descubrirse esta primera noticia, se supo que este profesor utilizaba las cuentas de redes sociales de varias de sus alumnas para descargar fotos de éstas y manipularlas con Inteligencia Artificial, desnudando a las menores.

Tristemente, no es la primera noticia así que nos encontramos en la Comarca de Pamplona. Uno de los casos más recientes y conocidos es el del restaurante Loli Gastrobar, donde un camarero colocó una cámara en los baños del establecimiento y grabó al menos a 190 mujeres. Por tanto, podemos reconocer que estos acontecimientos no son hechos aislados. Vuelven a ser un claro ejemplo de la violencia machista que sufrimos las mujeres en nuestro día a día.

Podemos observar cómo con el avance de las tecnologías han ido surgiendo diferentes formas de violencia machista: acoso sexual virtual, contenido en redes sociales hipersexualizando la imagen de la mujer o la utilización de imágenes de mujeres para la creación de contenido pornográfico.

Las mujeres trabajadoras seguimos siendo expuestas como meros objetos sexuales, capaces de complacer todo tipo de deseos. Y esto trae consigo una cruda consecuencia: la normalización de comportamientos machistas y de actitudes misóginas, que en muchas ocasiones terminan en episodios de violencia machista. Además, debemos denunciar también las dificultades que encontramos las mujeres a la hora de denunciar estos casos: obstáculos a nivel burocrático, desprotección por parte de las instituciones o malos tratos por parte de la polícia en las comisarías.

La situación es grave, 2026 registra el peor inicio del año con respecto a la violencia machista desde el año 2020. Acaba de terminar marzo y ya ha habido 14 mujeres asesinadas y 3 niñas víctimas de violencia vicaria a nivel estatal. No podemos seguir mirando hacia otro lado. En el contexto de normalización del machismo que estamos viviendo es más importante que nunca dar un paso al frente y posicionarse: o estás en contra del machismo o eres cómplice del mismo.

Desde Itaia tenemos claro que es necesario impulsar respuestas contundentes ante todo tipo de agresiones y fomentar la labor de concienciación en contra de la violencia machista. Por ello, dirigiremos estas luchas en camino a crear una fuerza política que ponga sobre la mesa una alternativa real para la superación de la opresión de las mujeres trabajadoras.

¡Hagamos frente a la violencia machista!

Las autoras son militantes de Itaia