pamplona - ¿Afrontan un partido muy diferente al último?

-Seguro que va a ser diferente, pero no por eso menos complicado. Debemos seguir en casa con nuestra dinámica y nuestra identidad ante el rival que sea. No podemos perder la identidad ante nadie y, el otro día, por mi mala cabeza, perdimos durante medio tiempo la identidad y no volverá a suceder.

¿Por su mala cabeza?

-Sí, porque les invité (a los jugadores) a una historia que sin haberlo hecho mal pudo salir bien si defendemos bien la falta del 1-0, pero no. La invitación fuerte y profunda fue la del segundo tiempo. Esos son nuestros valores. Tenemos que ser así sea el que sea el rival. Les he dicho a los jugadores que, si en algún momento tengo alguna debilidad fuera de esto que me den dos tortas para espabilarme y no me salga de la vía.

¿Ha servido para enmendar de cara a este partido?

-No. En el segundo tiempo ya se borró lo del primero. Si tu propones una historia distinta a lo que estamos haciendo puedes pensar que es fácil cambiarlo a los diez minutos, pero no es fácil. Cuando fuimos al descanso y nos tranquilizamos dijimos que había que volver a la identidad.

¿En qué se equivocó?

-En no jugar con naturalidad, en jugar más largo. No tuvimos tanto el balón y no llegábamos a las segundas jugadas. Si estar mal, nadie se sintió a gusto. Rectificamos y ese es nuestro equipo.

Los dos entrenadores se conocen.

-Trataremos de buscar sus debilidades, pero al margen de cómo esté el Albacete, por encima de todo se debe ver nuestra personalidad.

¿Jugadores como Merino y Berenguer están recuperados?

-Cuando sale Álex y hace las cosas que hizo hay gente que pregunta porqué no le saqué antes, pero es que la gente no sabe que tuvo problemas en los isquios y uno le está cuidando. Igual ni juega y hay alguna historia porque esto es una caja de sorpresas. Las cosas las hago con una lógica. ¿Y por qué no preguntáis por Antonio (Otegui)? No lo saco porque no tenemos jugadores con papeles y hay que pensar en lo que puede pasar si te quedas sin los obligados en el campo. Que no nos dejen jugar con seis o siete sin papeles (se refiere a los no profesionales) es un fastidio porque pudiendo, algunos partidos terminaríamos así. No está David García y ha entrado Javi Martínez, es así.

el último partido

“La afición está encantada”

No hay deudas. Martín quiso que se evitara conectar partidos y situaciones para entablar vínculos circunstanciales entre afición y equipo. “Tenemos todas las deudas pagadas”, dijo sobre la derrota en Vitoria y el desplazamiento de 3.000 rojillos. “Los aficionados se quedaron satisfechos con el segundo tiempo del equipo”, afirmó. “La afición está encantada con el equipo y el equipo con la afición. Quedamos en paz. Estamos los primeros, qué incongruencia estamos planteando a veces... Miramos para arriba y no hay nadie. A ver si ganamos, que el aficionado disfrute, pero el 3-0 no se puede arreglar. Es pasado. No hay que pensar en ello”.