Jagoba Arrasate: "Antes del parón teníamos la permanencia encarrilada, pero hay que rematar la faena"

El entrenador de Osasuna analiza los primeros días de trabajo en Tajonar tras el confinamiento

25.05.2020 | 00:39
Divertida pose de Jagoba Arrasate en el primer entrenamiento de Osasuna en Tajonar tras dos meses de confinamiento. Foto: Osasuna

Pamplona – Los jugadores de Osasuna retomaron los entrenamientos en Tajonar el pasado 8 de mayo. Lo hicieron tras casi dos mes de confinamiento en sus domicilios motivado por las medidas del estado de alarma decretado por el Gobierno central para frenar la pandemia de covid-19. Su entrenador, Jagoba Arrasate (Berriatua, Bizkaia, 22/4/1978), toma ahora la palabra para realizar un diagnóstico de los primeros entrenamientos (individuales al principio y desde hace una semana en grupos de nueve jugadores) y de lo que se avecina.

Lo hace desde su despacho de Tajonar, minutos después de la última sesión de trabajo de la semana (la que completaron los rojillos este mismo sábado por la mañana) y horas antes de que el presidente Pedro Sánchez diera luz verde al reinicio de las competiciones profesionales de fútbol a partir del 8 de junio. Así piensa el técnico del conjunto navarro, concentrado en rematar la permanencia de su equipo, encarrilada antes del parón, pero a la que le falta el finiquito.

¿Qué balance hace de estas dos primeras semanas de trabajo en las instalaciones de Tajonar?

–Creo que hay que diferenciar. Primero fue el trabajo individual. Fue un poco diferente porque tienes que improvisar muchas cosas y hacer trabajos más analíticos donde no hay interacción y no puedes trabajar mucho a nivel táctico. Consistió más en mantener un poco el tono que traían los jugadores de casa y darles ese estímulo que supone el trabajo en el campo, con balón, circuitos, un trabajo que vale para lo que vale, pero que a la gente le vino bien para salir de casa. Y durante esta última semana el trabajo ha sido más real. Aunque sea todavía en grupos reducidos, ya hemos podido trabajar situaciones de posesión, de rondo, de partidos de cuatro para cuatro, de finalización€ En definitiva, cosas que se asemejan más a la realidad y con las que hemos dado un paso adelante en la puesta a punto. Parece que la semana que viene también va a ser así, y luego nos faltaría trabajar todos juntos para hacer ya fútbol en espacio más natural, más real, situaciones de once para once y trabajar más aspectos tácticos con balón.

Aunque en grupos de nueve jugadores, lo cierto es que el trabajo de esta semana ya ha sido más de contacto, más real, como dice usted.

–Sí, y creo que los jugadores lo han tomado muy bien porque, en los entrenamientos individuales, venían cada 10-15 minutos y hacían su trabajo, pero como no hay interacción con los demás, todo es un poco frío, Pero esta semana, al trabajar en grupos, ya hay contacto, ya hay risas, ya hay diálogo, ya juegas en función del movimiento del compañero, y en ese aspecto creo que para ellos esta semana ha sido más llevadera, pero también más exigente, ya que hemos aumentado la carga y, en situaciones de cuatro para cuatro, la intensidad es mayor que en el trabajo individual. Por eso digo que hemos dado ese pasito y los jugadores lo agradecen.

Dice que los futbolistas se han cuidado en casa. ¿Lo ha notado?

–Sí. La verdad es que tanto el preparador físico, Sergi (Pérez), como el doctor (Andrés Fernández) son los que más encima de ellos han estado. Tengo que reconocer que tenemos un grupo muy profesional y muy honesto y el hecho de trabajar bien en casa ha hecho que luego, al regresar a Tajonar, la adaptación haya sido, entre comillas, más sencilla.

Todo el mundo parece sano...

–Hemos tenido el percance de la lesión de Jorge Herrando, que ha sido una pena porque estaba trabajando muy bien y ahora tendrá que parar un tiempo, pero los demás no tienen nada reseñable. Sí que empiezan a aparecer esas agujetas o esas pequeñas molestias cuando ya haces golpeos y finalizaciones, pero es normal que, cuando haces fútbol, aparezca alguna sobrecarga, aunque eso es bueno, señal de que estamos trabajando bien. Lo importante es que podamos acumular sesiones sin que la gente se las pierda por problemas físicos.

Habla de problemas físicos. Resulta evidente que, después de tanto tiempo de inactividad y con un calendario tan cargado como el que se avecina, el riesgo de lesiones vaya a ser mucho más elevado.

–Tenemos que cuidar mucho eso porque tiene pinta de que, después de tanto tiempo parados, no vamos a arrancar como una temporada en la que vas de menos a más, sino con partidos cada tres días después de dos meses y pico sin jugar. Parece que van a ser todos los partidos que quedan (restan 11 jornadas para la conclusión del campeonato) en cinco o seis semanas y es una situación nueva para nosotros, y para eso vamos a necesitar de todos, porque repetir esfuerzos no es fácil y, después de una inactividad tan larga, todavía menos.

Y con la presión añadida de que todos los equipos se juegan algo, tanto los de arriba como los de abajo...

–Eso es. Ahora se va a decidir todo. Es verdad que el equipo lo estaba haciendo bien y que ahora mismo estamos en una situación buena, pero sabemos que necesitamos más puntos y que una mala racha te hace entrar en una situación más complicada y con dudas. Y no queremos eso. Queremos empezar muy fuertes, sumar esos puntos que nos hacen falta para la permanencia y, si nos sobran jornadas, ya pensaremos en otras cosas. Pero le tenemos mucho respeto a la categoría. Siempre se lo hemos tenido. La Primera División es muy complicada y todavía le tenemos más respeto a esta situación nueva de incertidumbre. Así que tenemos que poner todo de nuestra parte para conseguir el objetivo, que lo teníamos encarrilado, pero hay que rematar la faena.

Habla de objetivo encarrilado (Osasuna tiene 9 puntos de colchón sobre el descenso), pero no sabe cómo va a responder su equipo, ni tampoco sus rivales.

–Está claro que las dinámicas ya no existen. Ni las buenas, ni las malas. Al final es una situación totalmente nueva para todos el tener que volver a competir después de un parón tan largo, y además jugar cada tres o cuatro días y sin público. Son muchas variables que van a ser novedosas y por eso tenemos que estar con los cinco sentidos puestos para conseguir ese objetivo tan importante para nosotros.

Osasuna no juega desde el pasado 8 de marzo, fecha en la que derrotó al colista Espanyol en El Sadar (1-0). ¿Hasta qué punto se ha revalorizado ese triunfo durante el parón?

–Esa victoria era muy importante porque derrotamos a un rival que estaba en posición de descenso y porque nos dio mucho aire. Como es el último partido que hemos jugado, además te deja un sabor mucho mejor. Al final, cuando terminas con una victoria antes de un parón tan largo, es como que todo es mucho mejor e incluso ya no recuerdas cuándo has perdido el último partido. Siempre se dice que eres tan bueno como el último resultado que hayas hecho y, en este caso, eso sí que nos ha dado algo de autoestima y tranquilidad durante todo este tiempo.

El equipo se está preparando físicamente para regresar a la competición. ¿También lo está haciendo mentalmente?

–En el deporte profesional siempre es importante el tema mental, pero en esta situación más aún si cabe, porque hay situaciones que no son controlables. Cada uno tiene su familia, su entorno, su comunidad y sus peculiaridades, y cada uno está en una fase, y en lo futbolístico a todos no les afecta de la misma manera el jugar sin público que con él. Hay que motivarse, hay que mantener la concentración, hay que estar muy enchufado para jugar once partidos en cinco semanas. O sea, son situaciones nuevas en las que el tema físico va a ser muy importante, pero el tema mental lo va a ser tanto o más para conseguir el objetivo.

¿Ha notado miedo al contagio en los futbolistas de Osasuna?

–Lo que he notado es alegría por venir a Tajonar, por entrenar y por hacer lo que más le gusta al jugador, pero cada uno tiene su contexto y es normal que haya ese respeto. Hay mucha gente que todavía no ha visto a sus padres desde que nos confinamos al no haber podido salir de Navarra (Arrasate se incluye en este grupo) y todo eso está en la cabeza. Tienes esa incertidumbre de cuándo podré ver a mis padres, o cómo estarán, o cómo estarán mis amigos, o cuándo pasaremos de fase, o cuándo podremos salir a la calle, o qué puedo hacer y qué no. Ahora mismo estamos entrenando, pero no pensamos exclusivamente en fútbol, sino en todo. Por eso creo que también es importante prepararnos mentalmente para la competición porque ahí vamos a necesitar estar al 100 % cada tres días.

Además han tenido que organizar todo el trabajo sin conocer con exactitud la fecha de reinicio de la Liga, otro problema añadido.

–Vamos a paso a paso. Es verdad que hemos tenido un protocolo muy exhaustivo con unas medidas extremas para volver a los entrenamientos, y lo primero ha sido eso porque era por nuestro bien y lo estamos llevando a rajatabla. Ahora estamos entrenando por grupos y luego tocará entrenar todos juntos, pero nos estamos preparando un poquito para lo que viene, sin saber cuándo va a empezar, sin saber qué es lo que puede pasar a nivel de datos, de repuntes, de diferentes comunidades, del protocolo de competición, que ya ha salido pero que todavía no lo hemos estudiado porque ahora estamos más con el tema del día a día. En el partido va a ser todo diferente: la concentración, el hotel, la convocatoria de 23, los cinco cambios... Hay muchas cosas, pero ahora estamos centrados en el día a día y en el entrenamiento, pero sí que es verdad que nos tendremos que preparar para un nuevo contexto.

A falta de confirmación oficial por parte de la Liga, todo apunta a que el campeonato se reanudará el viernes 12 de junio.

–En eso sí que estamos preparados. Si entrenamos una semana más por grupos, luego empezaremos todos juntos. Si nos dicen que tenemos que empezar el 12, empezaremos; y si nos dicen el 19, tampoco hay problema. Acatamos lo que nos dicen y nos tenemos que preparar para lo que viene. Ahora tampoco vale de mucho quejarnos o que cada uno dé una opinión, porque esto está lleno de gente que está dando opinión, pero al final somos muchos y muchos colectivos y nosotros lo que tenemos que hacer es entrenar bien, que es lo que está en nuestras manos, y prepararnos para cuando llegue la competición, que no perdona, y no podemos estar mirando a otro sitio.

Hemos hablado del trabajo de los jugadores, pero también está el del cuerpo técnico que usted encabeza.

–Para nosotros también ha sido todo nuevo. Esta semana hemos estado en Tajonar con tres turnos, triplicando el tiempo de entrenamiento, y cuando las sesiones eran individuales nos tirábamos toda la mañana. Tienes que preparar cosas de diferente manera, porque antes preparábamos entrenamientos para todo el grupo. Y cuando llegue la competición, a ver cómo hacemos el tema de cargas y de plan de partido cuando tienes que jugar cada tres o cuatro días. Vamos a necesitar a la gente fresca para repetir esfuerzos y no nos va a dar, por eso vamos a necesitar hacer cambios y saber, después de una inactividad tan larga, si un jugador puede jugar 90 minutos o tiene que jugar menos dependiendo de su posición. Es algo nuevo para todos, pero creo que lo más importante ahora es adaptarnos a esta situación y no compararla con lo anterior. Si tendemos siempre a comparar cómo era antes el entrenamiento y el partido, seguro que nos va a entrar el estrés. Las comparaciones son odiosas. Yo soy más de mirar hacia adelante y adaptarnos a la nueva situación. Para el cuerpo técnico también está siendo todo muy nuevo, pero, por suerte, tenemos una gran armonía, somos gente que nos llevamos bien, somos como una familia y en esto nos apoyamos, porque nadie tiene una varita mágica ni ha pasado antes por esto como para decir qué hay que hacer.

Los partidos se van a jugar a puerta cerrada. ¿Qué le parece que en El Sadar no haya público?

–Una pena. Darko (Brasanac) es el que más ha jugado a puerta cerrada por temas de derbis en su país (Serbia) que eran sin público y me decía que era muy diferente. Había gente a la que le costaba enchufarse y mantener la concentración. Cada uno tiene sus rituales y al final es una pena porque nosotros siempre hemos sentido que jugamos con ellos, con los aficionados, que jugábamos juntos, y ahora vamos a jugar para ellos y no vamos a vivir el ambiente mágico de El Sadar. Es una pena, pero es la solución que tenemos ahora mismo. Es esto o nada. Han decidido que sea así y nosotros sabemos que tenemos una afición detrás, aunque no la vamos a tener alentando en El Sadar. Siempre hemos jugado con ellos y ahora vamos a intentar jugar para ellos y mantenernos en Primera División, que seguramente es lo que quiere la afición, para que luego en el centenario se vuelvan a vivir momentos mágicos en El Sadar.

Además, Osasuna va a tener que jugar sus partidos como local en un Sadar que, con motivo de la reforma, parece un estadio en ruinas.

–Parece un coliseo romano (risas) y también se va a ver mucho cemento. Va a ser diferente, pero nosotros queremos jugar en El Sadar. Es verdad que hay otros equipos que han cambiado de escenario y a nosotros también nos dieron esa posibilidad, pero es que no estamos salvados y no podemos jugar a la ruleta rusa. Para nosotros El Sadar es importantísimo. Es nuestro escenario y nuestra casa. Entendemos que es muy diferente jugar sin público, pero queremos jugar en El Sadar por mucho que vaya a estar muy diferente a lo que estamos habituados.

¿Se nota tanto en el rendimiento de los futbolistas el jugar en el campo en el que habitualmente lo hace su equipo como local?

–Da cierta seguridad al jugador. Además, también puedes entrenar allí la víspera del partido y durante la semana. No estamos en disposición de jugar en otro sitio porque creo que hay que tomarse las cosas con muchísima seriedad. En esta vuelta a la competición tenemos que ser igual de rigurosos de lo que éramos antes. Solo así hemos sido capaces de conseguir 34 puntos y debemos seguir en esa línea para llegar a esos puntos que nos den la permanencia.

¿Qué me dice de las altas temperaturas a las que van a tener que disputarse los encuentros al finalizar el campeonato en pleno verano?

–La gente no está habituada a competir en junio y julio. Es verdad que podemos tener en mente los partidos de pretemporada, que son diferentes, o el inicio de la Liga en agosto. Habrá ciudades con más temperatura que otras, pero supongo que la Liga medirá muy bien eso y, depende en qué zona, los partidos serán en un horario más acorde a la temperatura que pueda hacer. Pero luego también está la humedad. Por eso creo que lo de los cinco cambios por partido viene un poco por ahí, por la inactividad y por la exigencia de jugar en junio y julio y todo lo que eso conlleva.

En el caso de Osasuna, eso parece que no va a suponer un problema. De hecho, usted ha utilizado a 29 jugadores en las 27 primeras jornadas de Liga. ¿Es ese el camino para gestionar mejor los esfuerzos?

–Nosotros vamos a aprovechar poder contar con cinco cambios en cada partido, que al final es la mitad del equipo si no quitas al portero. Nosotros eso lo vamos a hacer, está clarísimo, porque creo que tenemos una plantilla amplia y pareja y vamos a necesitar de todos. Aquí la gente siempre ha demostrado que podemos tirar de ella. Es una opción que nos da el reglamento y la tenemos que explotar.

Y para rematar, sin haber concluido aún la temporada, también deben mirar de reojo la planificación de la próxima...

–Para nosotros eso ahora no existe, porque quedan once partidos y todavía no hemos conseguido el objetivo. Eso por una parte. Y por otra, para eso ya está la dirección deportiva, aunque solemos ir de la mano. Si para nosotros hay incertidumbre, para ellos lo mismo. No saben cómo va a estar el mercado, no saben cómo va a estar cada club, de qué presupuesto van a disponer, el techo salarial€ Creo que ahora mismo nadie sabe cuál va a ser la valoración de los jugadores en el mercado. Ese trabajo yo lo dejo para Braulio, para Cata y para su equipo, mientras que nosotros nos centramos más en esa vuelta a la competición en la que, recalco, todavía no hemos conseguido el objetivo. Y ahora mismo eso es lo más importante.

"Aunque sea en grupos de nueve, esta semana ya hemos trabajado cosas que se asemejan más a la realidad"

 

"Tenemos un grupo muy profesional y honesto que ha regresado a Tajonar con un buen tono"

 

"Si nos dicen que tenemos que empezar el 12 de junio, lo haremos; y si es el 19, tampoco hay problema"

 

"Va a ser una pena jugar con El Sadar vacío, pero es la solución que tenemos ahora. Es esto o nada"

 

"Los cinco cambios por partido es una opción que nos da el reglamento y la tenemos que explotar"

Jagoba Arrasate

Entrenador de Osasuna