Osasuna reacciona tarde (2-1)

Los rojillos pierden en Vigo pese a tener oportunidades para empatar

25.04.2021 | 21:46
Momento del gol de Aspas

Osasuna sufrió una derrota por la mínima en un partido raro, en el que el juego de los rojillos no fue premiado en el marcaor y sí pagó el alto precio de dos errores, penalizados en forma de goles. La mayor o menor necesidad de los puntos va a sostener rarezas a cada encuentro en este final de temporada. El equipo de Arrasate no está apretado por la clasificación y eso se nota en su confianza para el manejo de la pelota y también en un fútbol con más riesgo, pero esta interlocución con sus rivales no debe entenderse como sinónimo de acierto, tampoco de contundencia atrás. Frente al Celta, los rojillos no hicieron un mal encuentro pero, tras conceder en defensa dos goles, aplazaron demasiado tiempo su reacción, cuando el marcador pintaba los dos tantos en su contra, y eso impidió la consecución de un resultado positivo. Algo con lo que también se soñó.

A Osasuna le cortaron su buena racha de resultados cuando ya ha adelantado todo el trabajo para la permanencia, pero ayer demostró también que la satisfacción de la salvación puede concretarse en una mejoría en el juego, menos crispado que cuando en la clasificación se ardía. Ante el Celta, la calidad de su jugador estrella, Aspas, y el tino en el balón parado, en un córner, castigaron luego la tardanza en acometer la lucha por el marcador en forma de goles. La convincente reacción tras el paso de los vestuarios fue menor que lo buscado, porque se concedió en el segundo tiempo el gol de córner y no hubo acierto en las oportunidades. El VAR, con la revisión de una falta sobre Torres que fue decretada como pena máxima y trasformada por el centrocampista, metió a Osasuna en el partido, al que le faltó tiempo y chispa para llevar al marcador final la reacción.

Las palabras de Arrasate antes del partido en Balaídos tuvieron una explicación más nítida tras la definición de la sorprendente alineación, con nueve cambios. No cabe duda de que hay voluntad en los técnicos del club por probar las prestaciones de algunos futbolistas de cara a la próxima temporada y no hay mejor test que medirlos en la competición pura y dura, cuando todavía hay un buen puñado de puntos de por medio. Las circunstancias de la Liga, con atasco de compromisos en pocos días, sirvió de coartada para propiciar un revolcón casi completo en la alineación. Pero nueve cambios respecto al último equipo –demasiados incluso en las circunstancias más extremas– no cabe duda de que debe entenderse como algo más allá que un refresco para los jugadores más castigados por los minutos y sí como una revolución desde el método, desde la búsqueda de respuestas con profundidad, con mirada al futuro. Terminar la Liga con buen pie también se ha convertido en un reclamo para aquellos que se han sentido o visto menos utilizados. Por lo menos es el mensaje que retumba después de las palabras del entrenador antes del partido.

La prueba con los cambios y las oportunidades no le salió del todo bien a Arrasate porque el encuentro terminó con derrota y el objetivo, sin el ahogo de una clasificación que aprieta, sigue siendo caminar hacia arriba y escalar posiciones. A los rojillos no le salieron las cosas bien porque vivieron un encuentro extraño, sin que el juego le quitara la razón, pero sí los fallos fatales y la reacción tardía que le privaron de algún premio.

Osasuna no sufrió en el primer tiempo, pero se marchó a los vestuarios perdiendo. El equipo de Arrasate no estuvo mal, cumplimentó un primer acto correcto con el balón y sin él, pero le faltó chispa para crear acciones de peligro cuando encaró la portería del Celta y fue herido fatalmente en la acción del tanto de Aspas. El delantero gallego culminó un contragolpe de libro tras un saque de banda en la otra punta del campo, a favor de Osasuna, que permitió un despliegue de efectivos de los celestes hasta que la pelota llegó al atacante. Una bicicleta ante Roncaglia y un disparo cruzado y raso sirvieron para definir un gol demasiado sencillo, quizás con la vitola de un jugador de clase, igual de doloroso para quien lo padece. El Celta, también más cómodo con el paso de los minutos, estuvo más cerca del gol en dos tentativas de Kevin Vázquez y Santi Mina, la segunda con el poste como antídoto a la clara opción de marcar. Solo Budimir acertó a cabecear en el primer tiempo un centro hasta las manos de Ivan Villar, pero sin miedo alguno.

Arrasate acertó en el segundo con el triple cambio que hizo en su equipo, con la inclusión de Torres, Manu Sánchez y Jony –en lugar de Juan Cruz, Barja y Rubén García–, sobre todo por la agitación que aportaron los dos primeros. Fueron algunos de los argumentos con los que Osasuna plasmó un segundo tiempo mucho mejor que el Celta, con dominio y ocasiones –las tuvieron Darko, Moncayola y Budimir– y protagonismo de centros y juego desde la banda; suministro de balones en el que Ramalho, una de las novedades en la titularidad de ayer, se mostró como un futbolista rápido, tenaz y sin miedo, que sabe mezclarse en las ayudas –en eso Roberto Torres es un genio–.
A Osasuna entonces le castigó el partido cuando mejor estaba. Un córner fue rematado por Murillo sin la suficiente oposición de los defensores y el testarazo fue imposible para Sergio Herrera. Fue el único lanzamiento entre los tres palos del Celta en el segundo tiempo –le habían anulado un gol a Nolito por fuera de juego– y la efectividad se mostraba como el mejor argumento para la resolución del choque.

La señalización de un penalti por codazo de Aspas a Torres, con intercesión del VAR con revisión directa del árbitro, le permitió a Osasuna, con quince minutos por delante, esprintar por el resultado cuando había cedido demasiado terreno. Ayer no le dio la carrera. Tampoco demostró estar desfondado.

Ficha técnica:

2. RC Celta: Iván Villar; Hugo Mallo (Kevin, min. 7), Aidoo, Murillo, Fontán (Aarón, min. 82); Tapia; Denis Suárez, Brais Méndez (Solari, min. 61), Nolito (Beltrán, min. 61); Aspas y Santi Mina (Araujo, min. 82).

1. CA Osasuna: Sergio Herrera; Ramalho, Unai García, Roncaglia, Juan Cruz (Manu Sánchez, min. 46); Moncayola, Oier (Chimy Ávila, min. 73), Brasanac; Rubén García (Jony, min. 46), Kike Barja (Roberto Torres, min. 46), Budimir (Gallego min. 73)

Goles: 1-0 Iago Aspas min. 42; 2-0 Murillo min. 64; 2-1 Roberto Torres (penalti) min. 76

Árbitro: Soto Grado (comité riojano). Amonestó a Aspas (min. 75) por parte del Celta; a Juan Cruz (min. 25), Brasanac (min. 31), Oier (min. 35) y Manu Sánchez (min. 87) por parte del Osasuna.

Incidencias: partido de la trigésimo segunda jornada de Liga jugado en el estadio municipal de Balaídos.
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