La expedición de Osasuna ha salido pasadas las 11.30 horas desde Tajonar hacia Bilbao y lo ha hecho con el espíritu del equipo que visitó el Vicente Calderón en la semifinal ante el Atlético de Madrid en 2005, pudiendo lograr, dieciocho años después, el pase a otra final de Copa del Rey. Es por ello que la entidad afronta esta noche uno de los partidos más ilusionantes de la última década, y así lo ha recordado el propio club en redes sociales, al rememorar aquel encuentro ante el conjunto colchonero.
La historia se repite. Osasuna vuelve a jugar el partido de vuelta con un marcador mínimamente favorable (1-0), con gol de un extremo (Abde) y llega a la cita después de empatar sin goles su último compromiso liguero (0-0). Demasiadas similitudes que han provocado un aura de ilusión en la parroquia rojilla. Incluso los más optimistas se han montado en la primera tanda de autobuses que ha organizado Gorriak on Tour con Viajes Divertis sin disponer de una entrada que han podido lograr una vez se encontraban en carretera.
“Tenemos la obligación de intentarlo y la ilusión de conseguirlo” afirmaba Arrasate en la rueda de prensa previa al encuentro, unas palabras que resumen el sentir de la hinchada rojilla. Más de 575 aficionados alentarán al equipo en San Mamés para soñar con llevarlo a La Cartuja.