La reunión el 12 de diciembre de 2005 entre las directivas de Osasuna, encabezada por Pachi Izco, y Athletic, liderada por Fernando Lamikiz, estableció un nuevo marco de relaciones entre ambas instituciones. El club bilbaíno reiteraba que seguía observando a la cantera de Tajonar como uno de sus caladeros donde pescar jóvenes talentos.

La respuesta de los responsables osasunitas –dentro del tono educado que presidió la cita en la capital vizcaína– fue contundente: a partir de ese día también intentarían fichar futbolistas del ámbito de influencia bilbaíno, incluso en Lezama. Esas eran las nuevas normas de juego. “Se han acabado los límites, también para nosotros”, concluyó el director deportivo de Osasuna, Juanjo Lorenzo.

Robo de talento navarro

Desde 2005, varios futbolistas navarros formados en la cantera de Osasuna han caído en el Athletic. Uno de ellos es Nico Williams quien pasó una temporada por la entidad rojilla cuando era niño antes de fichar por el Athletic en 2013 o Oihan Sancet, que se formó en Osasuna hasta categoría cadete antes de dar el salto a Bilbao en 2015.

También han existido otros casos recientes de juveniles de Tajonar que terminaron en Lezama como Marcos Goñi, Adrián Sieiro o Javier Zabala.