Osasuna está dando un giro radical y espectacular a su situación clasificatoria –la anímica y la de juego también es evidente– y con los números sobre la mesa comienza a poder plantearse nuevos retos para lo que queda de temporada. Si hace poco más de un mes, los guarismos en la tabla clasificatoria señalaban que la lucha por la permanencia iba a ser el asunto principal, único y angustioso de este curso, el nuevo escenario ofrece una perspectiva distinta para lo que queda de campeonato. Parecerá que estos momentos de euforia desmedida tienen que ver con un planteamiento simplista, pero es que el fútbol vive solo del presente y el de Osasuna dice que el sexto puesto –el último que por ahora da clasificación para la competición europea, para la Liga Conferencia en concreto– está a cuatro puntos. Los 37 que tene el Celta tras su victoria ante el Mallorca (2-0). 

Por delante, los rojillos tienen a Espanyol (35) y Athletic (34), es decir, un puñado de equipos en muy poco terreno –por detrás viene la Real Sociedad con 32–.

La victoria del Celta aleja a equipos por todas partes, porque si Europa se pone a cuatro puntos, el descenso está a nueve, precisamente los 24 que luce en el casillero el Mallorca. El conjunto de Jagoba Arrasate –que se está jugando de nuevo su futuro al frente del equipo balear– será el siguiente visitante de El Sadar, el viernes 6 de marzo.

Cambia de horizonte

Después de un mes de febrero con un calendario corto y muy exigente, con dos encuentros fuera de casa –en Vigo (1-2) y Elche (0-0)– y el paso por El Sadar del Real Madrid (2-1), el horizonte de encuentros del mes de marzo cambio en cuanto a ubicación de los partidos y poderío de los rivales. Los rojillos disputarán dos encuentros lejos de Pamplona –en Mestalla y Anoeta, frente a Valencia y Real Sociedad– y los dos de casa serán ante Mallorca y el Girona –el conjunto catalán parece que aborda la zona y templada de la clasificación tras sufrir una primera etapa del curso agobiado–.

Osasuna ha cambiado la flecha de la temporada, claramente ahora para arriba, gracias a una racha de seis encuentros consecutivos sin perder, la suma de catorce de dieciocho puntos posibles que han funcionado como catapulta increíble. Lisci definitivamente se ha convertido en un hombre de contrastes camino del equilibrio. El entrenador italiano está en disposición de prolongar esta senda consecutiva de compromisos sin mancha que le está haciendo firmar otro trayecto exitoso en la máxima categoría.

Además, esta racha de resultados positivos se traduce en los guarismos generales del equipo en la clasificación. El balance de 12 goles a favor por siete en contra supone que en el cómputo general de la temporada Osasuna lleva más goles a favor (30) que en contra (29). Eso es un gran dato.