Sadar Bizirik exige el cese o dimisión “inmediata” de la delegada del Gobierno en Navarra
Una marcha silenciosa recorre Pamplona para denunciar las cargas en El Sadar y solidarizarse con los múltiples heridos
Cientos de aficionados de Osasuna se han manifestado este sábado en Pamplona para exigir la dimisión o el cese “inmediato” de la delegada del Gobierno en Navarra, Alicia Echeverría, por su actuación tras las cargas policiales registradas el pasado 21 de febrero en El Sadar, tras la victoria de Osasuna ante el Real Madrid. La movilización, convocada por el colectivo de aficionados Sadar Bizirik, ha recorrido en silencio el trayecto entre la plaza de los Fueros y el estadio rojillo.
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La protesta se ha producido dos semanas después de unos incidentes que han abierto una fuerte polémica política y social en Navarra y que han reavivado el debate sobre los dispositivos de seguridad en los partidos de Osasuna. La plataforma convocante sostiene que la actuación policial fue desproporcionada y denuncia que, transcurrido este tiempo, la representante del Ejecutivo central “no ha realizado ninguna autocrítica ni ha asumido responsabilidades”.
La marcha ha comenzado pasado el mediodía, donde se han ido congregando aficionados rojillos antes de iniciar el descenso por la avenida de Zaragoza. Los participantes han avanzado precedidos por una pancarta con el lema ‘Porque somos Osasuna-Osasuna garelako’ y portando carteles y fotografías de gran formato que mostraban algunas de las heridas que provocaron los agentes policiales cuando arremetieron contra los aficionados. El recorrido ha finalizado en la zona de Graderío Sur. La movilización ha transcurrido en silencio, tal y como había solicitado la organización, silencio que se ha roto a su término con los cánticos habituales en apoyo a Osasuna y a Indar Gorri.
“No podemos normalizar ser apaleados en nuestra casa”
Antes del inicio de la marcha, la portavoz de Sadar Bizirik, Oihane Agirregoikoa, ha leído un comunicado ante los medios de comunicación en el que el colectivo ha agradecido “la implicación y la activación del osasunismo popular” en las últimas semanas y ha denunciado la violencia sufrida por aficionados en el estadio rojillo. “No podemos normalizar que seamos apaleados con saña y violencia en nuestra propia casa”, ha afirmado durante la lectura del texto.
El colectivo cifró en la treintena las personas heridas que dejó la intervención policial entre los aficionados y ha enmarcado los hechos en una relación histórica de tensión entre la afición rojilla y determinadas instituciones. Según ha defendido la plataforma, la afición de Osasuna “nunca ha sido vista con buenos ojos por todos aquellos que dominan y controlan la Liga” y ha insistido en que “no vamos a permitir que puedan cambiar nuestra esencia”, ni que El Sadar “deje de ser lo que históricamente ha sido”.
Cargas en El Sadar: perseverar en el error
En ese contexto, Sadar Bizirik ha dirigido sus críticas directamente a la delegada del Gobierno en Navarra. La plataforma ha reclamado su salida después de que Echeverría mantuviera su respaldo a la actuación policial y no rectificara sus desafortunadas declaraciones iniciales sobre lo ocurrido. “Tras la no rectificación de las declaraciones realizadas por Alicia Echeverría, solicitamos directamente su dimisión o cese inmediato”, ha señalado Agirregoikoa, que ha subrayado que “no podemos aceptar que después de dos semanas no exista autocrítica ni asunción de responsabilidades por su parte”.
En el cierre del comunicado leído este sábado, Sadar Bizirik ha trasladado “todo el apoyo y cariño” a las personas que resultaron heridas durante las cargas policiales y ha hecho un llamamiento a mantener la unidad del “osasunismo popular”. Según la plataforma, la marcha silenciosa pretendía proyectar “una imagen rotunda de rechazo a lo ocurrido” y demostrar que la afición rojilla sigue movilizada tras los incidentes del pasado 21 de febrero.
Gran polémica social tras las cargas policiales
La polémica ha sido muy grande en Navarra desde los incidentes registrados al término del partido entre Osasuna y Real Madrid del pasado 21 de febrero. Según la versión oficial, los altercados comenzaron cuando miembros de la seguridad privada intentaron identificar al autor del lanzamiento de una botella de plástico —vacía y arrugada según el acta arbitral, llena y tapada según la Policía Nacional—. Los agentes arremetieron contra los presentes en una zona del estadio en la que miles de espectadores abandonaban el recinto tras la victoria rojilla, dejando un balance de dos personas detenidas y varios heridos.
"No se puso en riesgo a nadie fuera de los incidentes": la Delegación defiende a la Policía Nacional tras las cargas en El Sadar
Desde entonces, las imágenes grabadas por aficionados con teléfonos móviles y difundidas en redes sociales y medios de comunicación han alimentado la controversia sobre la falta de proporcionalidad de la actuación policial, que sembró el pánico mientras los aficionados abandonaban sus localidades. En esos vídeos se observan momentos de gran aglomeración en vomitorios y pasillos del estadio, lo que ha provocado críticas desde parte de la afición y de distintos colectivos.
La delegada del Gobierno en Navarra, Alicia Echeverría, ha defendido en varias ocasiones la intervención policial. Primero lo hizo en una entrevista en televisión y posteriormente en una comparecencia ante los medios once días después de los hechos, en la que reafirmó que las cargas fueron adecuadas y proporcionadas. En esa rueda de prensa, celebrada junto al jefe superior de la Policía Nacional en Navarra, Manuel Jesús del Collado Olivares, y el jefe regional de operaciones, Carlos Moreno, aseguró que la actuación sirvió para “restablecer el orden” y que “no se puso en riesgo a ninguna persona fuera de los incidentes”.
La controversia también ha llegado al ámbito político. La intervención policial ha abierto un debate entre las formaciones navarras sobre si la Policía Foral debería asumir la seguridad en El Sadar durante los partidos de Osasuna, una competencia que actualmente corresponde a la Policía Nacional. El asunto se ha debatido esta semana en el Parlamento de Navarra, cuyo pleno instó el jueves al Gobierno foral a asumir esa responsabilidad. Por su parte, Osasuna ha anunciado la apertura de una investigación interna para esclarecer lo ocurrido en el estadio aquella noche y ha anunciado que se personará en la causa que instruye el juzgado de instrucción nº 1 de Pamplona en defensa de los derechos de sus socios.
