Probabilidades de descenso
- 45.4% Elche
- 44.7% Levante
- 42.8% Mallorca
- 31.0% Girona
- 23.9% Alavés
- 5.8% Espanyol
- 4.0% Osasuna
- 2.1% Valencia
- 0.19% Sevilla
- 0.14% Rayo
- 0.03% Athletic
- 0.02% Real Sociedad
El fútbol tiene una memoria cruel y los datos de MisterChippublicados en la red social X han servido para recordar a la parroquia rojilla que el trabajo no está terminado. Pese a la sensación de alivio que se respira en ciertos sectores, el análisis estadístico de los escenarios de descenso a Segunda Divisiónotorga a Osasuna un 4.0% de probabilidades de caer al pozo. Una cifra que, aunque parezca baja, es una amenaza real en una competición donde los nervios y los resultados inesperados suelen dinamitar cualquier algoritmo.
La frialdad de los números sitúa a Osasuna como el último equipo de la categoría con un porcentaje de peligro "realista". Mientras que clubes como el Sevilla (0.19%), el Rayo (0.14%) o el Athletic (0.03%) han reducido su riesgo a niveles testimoniales, Osasuna sigue moviéndose en una cifra que exige una concentración absoluta. Un 4% de probabilidad de tragedia es, en términos futbolísticos, depender de un par de malos resultados propios combinados con una racha de los de abajo.
El análisis es especialmente inquietante si se mira de cerca a los rivales que vienen por detrás. El Espanyol, próximo rival de los navarros,marca la frontera del abismo (5.8%), y Osasuna se encuentra apenas un escalón por encima. La distancia con el Alavés, que con un 23.9% de probabilidades todavía sueña con la heroica, obliga a los de Lisci a no ceder ni un solo punto en los enfrentamientos directos.
Si el equipo se deja llevar por la complacencia, el escenario de un Mallorca (42.8%) o un Girona (31.0%) remontando posiciones no es, ni mucho menos, una quimera. En un contexto donde ningún equipo parece condenado del todo, la tercera y segunda plaza de descenso siguen siendo dos sillas vacantes por las que Osasuna, muy a su pesar, todavía compite en los modelos estadísticos.
La historia de la Liga está llena de equipos que, con muchas opciones de salvarse, acabaron llorando en la última jornada. Ese 4% de riesgo es el que separa la estabilidad institucional de un desastre económico y deportivo.
El cuerpo técnico y la plantilla deben tomar este dato como una advertencia: Osasuna sigue en la terna. Hasta que ese porcentaje no sea de 0 cualquier exceso de confianza en El Sadar será una temeridad.