Osasuna encajó este martes contra el Atlético de Madrid en El Sadar (1-2) su tercera derrota consecutiva en Liga, resultado que complica su situación clasificatoria porque, a falta de varios partidos y ya con sólo 6 puntos en juego por delante, se ha quedado con sólo 3 de renta con respecto a la zona de descenso, situación que se habría aliviado ligeramente para los rojillos de haber pitado el árbitro un posible penalti de Lenglet a Budimir en el minuto 94. Y en el supuesto, también, de que el croata lo hubiera convertido en el gol del empate.

La acción ocurrió con 1-2 en el marcador, con Osasuna volcado al ataque (Catena ya había abandonado el eje de la zaga para convertirse en el tercer delantero centro junto a Budimir y Raúl) y con el Atlético achicando agua porque jugó con uno menos desde el minuto 79 por la expulsión de Marcos Llorente por doble amarilla.

En su intento por enjugar la diferencia del Atlético, recortada con un gol de Kike Barja en el minuto 91, Osasuna colgó un montón de balones en el área en el tiempo añadido y uno de ellos encontró a Budimir. Ocurre que el croata acabó en el suelo porque Lenglet prácticamente se colgó del futbolista rojillo. Además, durante el forcejeo (por decir algo), el balón golpeó en la mano del central francés, que se encontraba en el pecho del rojillo, y luego impactó en el brazo de Budimir, que fue la infracción que señaló el árbitro para indignación rojilla.

En Osasuna creyeron que el VAR volvería a intervenir para llamar a capítulo al colegiado, un José Luis Guzmán, del Comité andaluz, al que José Antonio López, del Comité cántabro, ya había invitado a rectificar desde la sala VOR en el minuto 11 por una mano de Galán dentro del área que el trencilla se había tragado y que acabó convirtiéndose en el penalti que Lookman aprovechó para hacer el 0-1; y también en el primer minuto del añadido de la primera parte, cuando el árbitro pitó un penalti de Muso a Budimir que terminó anulando tras revisar la jugada en el monitor. Pero no entró y no hubo audio para escuchar que se habló sobre esa jugada.

"Voy con penalti y tarjeta amarilla (para Javi Galán)"

De lo que sí hubo audio fue del penalti de Galán que se comió el trencilla en el minuto 11. “José Luis, te recomiendo una revisión para que revises un posible penalti por mano. Observamos que el jugador defensor de Osasuna tiene las manos atrás, pero hace un gesto voluntario y evita que el balón pase con la mano. Toma tú la decisión que creas oportuna, valorala tú”, le dijeron desde el VAR. Y tras despachar a Lisci -“Alessio, déjame trabajar, yo la miro y tomaré yo mi decisión, gracias”, le dijo al técnico italiano para que frenar sus protestas-, no tardó mucho en cambiar de opinión: “Es mano. Voy a sacar tarjeta amarilla por la voluntariedad de la mano. Va a ser penalti. Voy a ir con penalti y tarjeta amarilla”. Y así nació el 0-1, obra de Lookman desde el punto de penalti.

"Consideraba que ese puño (el de Muso)... Pues voy a reanudar con balón a tierra"

Y también hubo audio sobre el penalti de Muso a Budimir que pitó el árbitro en el minuto 46 de la primera parte, pero que terminó anulando en el 49. “José Luis, te recomiendo una revisión para la cancelación del penalti que has pitado. Observamos que el portero toca el balón y en ningún momento toca la cabeza del delantero. Ahora revísalo y toma la decisión que creas oportuna”, le dijeron desde el VAR, a lo que Guzmán respondió pidiendo otra toma: “¿Tenemos otra cámara para ver que efectivamente no existe contacto previo?”. “Aquí vas a ver que hay distancia entre el puño del portero y la cabeza”, le explicaron desde el VAR. Y el colegiado anuló el penalti: “Yo consideraba que ese puño... Pues voy a reanudar con balón a tierra”.

Dos correcciones que Lisci acpetó con deportividad al término del choque, como también opinó, todavía en caliente, que, a su juicio, no hubo penalti de Lenglet a Budimir. Tal vez con el paso del tiempo y a fuerza de ver repeticiones haya cambiado de opinión.