La derrota que encajó ayer Osasuna contra el Atlético de Madrid en El Sadar (1-2) sirvió para aclarar la duda de Alessio Lisci, entrenador del conjunto navarro, en la víspera del choque, cuando dijo que no sabía si su equipo estaba jugando por la salvación o por clasificarse para una competición europea. Aunque en este Liga nada es definitivo, lo cierto es que, con 42 puntos y todavía 6 en juego (9 para algunos equipos que juegan hoy miércoles y mañana jueves), los rojillos parecen ya condenados a pelear por mantener la categoría, pues su ventaja con la zona de descenso se ha reducido a 3 puntos y el próximo rival de Osasuna es el Espanyol, uno de los cinco equipos que ahora mismo están empatados a 39 puntos.
Pese a que el conjunto navarro se encuentra cada vez más cerca (numéricamente) de la zona de descenso, lo cierto es que son varios los equipos que tiene por debajo en la clasificación, aunque alguno de ellos le puede dar caza antes de que acabe la antepenúltima jornada del campeonato liguero.
Lo bueno es que, como la Liga está tan apretada, la séptima plaza, que a día de hoy es la que da un puesto en la Conference (la octava y la novena también podrían esconder premio), Osasuna continúa teniendo Europa a 3 puntos, aunque esa distancia se puede ampliar antes de la penúltima jornada. Un acicate para los rojillos, que ahora piensan más en salvarse matemáticamente.